Carne

Si rindes ese cuerpo de carne que un día

soñaste de acero.

Si cedes tu voz al incesante parloteo

que te rodea.

Si crees que vivir es dejar que perfilen

la senda por la que siempre vas.

No eres.

Y si a pesar de todo te sostienes,

dime:

¿Con qué cuerpo? ¿A qué precio?.

 

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