¡Despierta, Domfe!

¡Despierta, Domfe!

Otra vez ese cántico resuena en mis oídos. Noche y  día oigo a las mujeres invocar a Domfe, implorando la ansiada lluvia. Toda la aldea está cantando alrededor del viejo baobab. Los surcos en las frentes de los más ancianos son cada vez más profundos. Los niños tienen sed y hambre. Y lloran. Recogemos sus lágrimas y las vertemos sobre la tierra que circunda al grueso árbol para que lleguen hasta sus raíces y las despierten, a ver si estas sacuden todo el orbe y consiguen, a su vez, despertar al dios de la lluvia, que se ha dormido sobre África, convirtiéndola en polvo.

MVF

Microrrelato elaborado para el certamen de Casa África

© Todos los derechos reservados

Anuncios

4 comentarios sobre “¡Despierta, Domfe!

    1. El placer es mío, David, de tenerte como lector y un privilegio contar con tus palabras. Respecto a lo que dices, lo cierto es que nuestra especie es capaz de cosas extremas, en positivo y en negativo. Así somos.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s