ESPEJOS

La seguí porque emanaba un aire de misterio irresistible. Quería saber quién era, dónde vivía, qué costumbres tenía. La perseguí toda la noche y de madrugada desistí. Extenuada, tomé un taxi a casa, pagué el trayecto, y, al marchar el coche, vi pasar su reflejo a través de los cristales.

 

Micro publicado en la web Cincuenta palabras  (17/08/2016)

http://www.cincuentapalabras.com/2016/08/espejos.html

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s