Humedades

El año en que me enamoré de él llovió tanto que, de ahogarme entre mis lágrimas de noche y cambiar mis pies mojados durante el día, asomaron nenúfares por todas partes: abriéndose entre las baldosas de casa, reventando los desagües del baño, invadiendo el agua sucia de la bañera y la funda de mi almohada. Al final de aquel torrencial año, justo cuando él anunció su boda con una chica que parecía la doble de Melissa Gilbert y comenzó a edificar su casa en la pradera, me di de bruces en la biblioteca con un libro El año del diluvio, de Eduardo Mendoza, y supe que era una señal. Llorosa y desesperada, forré dos ejemplares con los últimos nenúfares recién abiertos, y se los entregué de regalo de bodas, para que la pena que me habían causado regresase con ellos y nunca les faltase el agua.

Para el concurso de Zenda Historias de libros:

#historiasdelibros

Libro citado en el texto: El año del diluvio (Eduardo Mendoza)

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2 comentarios sobre “Humedades

  1. ¡Ves, si antes lo digo! (leer mi comentario de “Suave es la noche…”) Te aseguro que lo escribí antes de leer este relato, ja, ja. Será tele… tele… telepatía, que no me salía la palabra. Menos mal que, a pesar del disgusto, la mujer de tu relato no acabó como la pobre Ofelia (por cierto que el cuadro, creo que se llama “La húmeda muerte de Ofelia”, ja, ja)
    Oye, y ¿lo de Melissa Gilbert y la Casa de la Pradera? ¿Cómo te vino esa inspiración?… Estoy oyendo la sintonía de cabecera, ja, jaaa
    Más besos, y más y más

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    1. Los nenúfares: esas flores que crecen y flotan por encima del fango, el agua… siempre me han parecido una magnífica metáfora, que he usado más de una vez a nivel poético. La humedad, la lluvia, las lágrimas y el mito de Ofelia, forman parte del imaginario común y, a veces, estas sintonías suceden: sincronicidad, me gusta más que telepatía en este caso.

      Lo de Melisa Gilbert se me ocurrió al hilo de “La casa de la pradera” en esa serie todo era muy romántico, una especie de telenovela en ciernes con la que crecí, por eso: El protagonista construye su “casita de la pradera” muy lovely, y tenía que ser con su Melissa 😉

      Más besos para ti

      Me gusta

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