El viento de levante

 

http://www.fotoplatforma.pl/foto_galeria

 

Jeremías ―alias el Grajo― otea el cielo nada más levantarse. Aún no ha catado el desayuno y, de hecho, está acabando de abrocharse los botones de la camisa. Lo primero que hace siempre, nada más poner los pies en el suelo, es salir a la terraza para ver de dónde sopla el viento. Hoy viene de levante y eso indica que va ser una dura jornada. En días como estos, el Grajo reúne fuerzas con un buen desayuno: un par de huevos fritos con varias lonchas de panceta ibérica, vino de casa y un par de plátanos, aderezados con una generosa copa de orujo. Después carga su escopeta y sale al monte. Huele la sangre desde pequeño y, como a los grajos, le gusta escarbar en la maleza. Le apodaron así cuando hizo el servicio militar y salía todas las noches de caza con el sargento. Hoy vendrá tarde, cansado y sudoroso, pero cenará carne.

                                                                                MVF©

Texto elaborado para el concurso de Zendalibros bajo la premisa de incluir la palabra viento.

 

 

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s