Viaje sin parada

 

 

Resultado de imagen de imágenes de mansiones en ruinas
Foto: voyageaddicted.file(wordpress.com)/2014/01/casa-abandonada-en-mechuque_jose-ferri.jpg

 

Hoy he viajado en el tren de la memoria. Los abetos que rodean el sendero lucían llenos de luces y cintas de navidad. Las águilas que custodian la inmensa cancela estaban engalanadas con coronas de acebo. Desde la entrada, bajo el contraste de sombras del atardecer, pude ver que las luces de la casa comenzaban a encenderse. Tu habitación, con las cortinas de encaje y la lámpara de perlas tenía la luz prendida. Te imaginé, con tu carita de niña enmarcada por el negro azabache de tu pelo, tus ojos azules como el cielo a mediodía. Por un momento, el tren se detuvo y estuve a punto de bajar. Pero la memoria no es lineal y se desplaza, caprichosa, de uno a otro lugar, conjuga tiempos jugando con nuestro corazón y, mirando de nuevo por las ventanas del tren, pude ver el sendero abandonado, los abetos fundidos con la vegetación, las águilas llenas de madreselva, la cancela cubierta con la herrumbre del olvido, la casa en ruinas y tus ojos, cerrados para siempre en el camino.

Texto elaborado para ENTC (Esta noche te cuento) bajo el lema: Viajes y viajeros.

http://estanochetecuento.com/viaje-sin-parada-manoli-vf/

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De elfos y niños

 

La imagen puede contener: una o varias personas
Foto: Raquel Rodríguez Suárez

Tan pronto como llegamos a la casa de la laguna, Rubén comenzó a hablar de sus nuevos amigos. Siempre que estaba alegre decía que andaba cerca Lucas, y si mostraba el ceño fruncido echaba la culpa a Lili, la pequeña bruja que vestía de negro. Su fantasía era tan grande que no paraba de dar detalles sobre los niños: que si Lucas vestía pololos blancos y gorro cónico, mientras Lili llevaba encajes negros y tocados en el pelo; que si los dos habitaban en la laguna y se materializaban al tomar contacto con el agua, que si eran niños por el día y por la noche elfos… La verdad, ni yo ni mi marido, le hicimos caso, hasta que sacamos aquella foto cerca del lago.
Encapsulados, cual un par de duendes en una burbuja, vimos entonces a Lili y Lucas, con las extrañas ropas que describía Rubén, flotando en una gran gota de agua.

Texto basado en la imagen elaborado para el espacio Viernes Creativos de El Bic Naranja

 

https://elbicnaranja.wordpress.com/2017/07/28/viernes-creativo-escribe-una-historia-197/

La isla y sus vistas

 

Aunque el mar era de todos en la isla, la arena de la playa estaba dividida en dos bandos:

En uno estaban los individualistas, que tenían su espacio acotado con cintas y banderines, letreros de prohibido el paso y miniviviendas sombrilleras, en las que no faltaba el registro del número de granos de arena ni el punto de referencia establecido. En el otro lado estaban los comunitarios, todos vestidos de igual color y con la misma camiseta solidaria; se reían a la vez y comían a la misma hora, hacían la siesta cumpliendo el rito de la digestión y, aunque eran una piña, todas las tardes se partían los dientes entre ellos jugando al fútbol.

En cuánto llegué, unos y otros me pidieron que eligiese un bando.

—¿No puedo elegir un sitio neutro? —pregunté, incapaz de decidir.

Desde entonces, parece que lleve puesta la capa de Harry Potter. Nadie me ve cuando llego a la playa, aunque los de un lado sujeten bien su sombrilla cuando paso y  los del otro abran un ojo durante la siesta.

 

Texto elaborado para el concurso de Zenda libros, con la consigna de emplear la palabra “Mar” (que pasó a la final y quedó entre los veinte seleccionados)

Historia de una vocación

 

Geir mosed
Fotografía de Geir Mosed

 

Apareció por casa una noche de principios de junio, como una más del grupo de amigos de mi hermano Andrés. Se llamaba Julia, y tenía la piel más blanca que recordaba haber visto nunca. Una piel casi traslucida que dejaba ver el entramado de capilares y finas venas que la recorrían. Recuerdo que, en la cena, se sentó en frente mía y no pude dejar de mirarla en ningún momento. Desde sus ojos azules como el cielo de verano, a sus níveas manos, tan delicadas y finas que parecían de porcelana, todo en ella captaba mi atención. Se quedó a dormir, y aún pude verla a la mañana temprano.


La luz se filtraba bajo la puerta entreabierta de su habitación que, por algún motivo, se había olvidado de cerrar. No pude desperdiciar la ocasión que se me ofrecía de asomarme al umbral. De puntillas, casi sin atreverme a respirar, abrí la puerta y pude contemplarla durmiendo. Estaba de espaldas a mí y el edredón se le había escurrido hasta la cintura. Mis ojos recorrieron el trazado de su columna vertebral desde la nuca hasta el comienzo de las nalgas. Su blanca piel lucía, bajo la claridad de la mañana, salpicada de numerosas pecas y lunares.


No volví a ver una espalda como la suya, por más que soñé con contemplarla algún día en cada una de las muchas pacientes que pasaron por mi clínica. Volviendo la vista atrás, creo que lo decidí, inconscientemente, ese día. Me hice dermatólogo porque me enamoré de la piel blanca y salpicada de pecas de Julia.

 

Texto basado en la imagen, elaborado para la sección Viernes Creativos de El Bic Naranja

https://elbicnaranja.wordpress.com/2017/07/21/viernes-creativo-escribe-una-historia-196/

Después de la función

 

La imagen puede contener: 5 personas, personas sonriendo, personas de pie
Fotografía de Robert Frank

 

El niño estaba ciego. En la escena, yo tenía que apuntarle con una pistola descargada y fingir que apretaba el gatillo. Melia y Dosi, las dos figurantes contratadas, eran dos niñas obedientes que debían tomarle de la mano y posar en un primer plano junto a él, pobre esclavito fugitivo sin padres al que una bala ahorraría sufrimientos mayores. Cuando conocí su verdadera historia y supe que debía regresar al circo del padre Thomas para seguir divirtiendo a antiguos dromedarios en celo, compré balas y cargué la pistola después de rodar la escena. Por suerte, el circo estaba lleno a reventar esa noche, y nadie echaría en falta a unos cuántos energúmenos.

Texto basado en la imagen, elaborado para el espacio Viernes Creativo de El Bic Naranja

https://www.facebook.com/groups/101042810429852/permalink/117885628745570/

https://elbicnaranja.wordpress.com/2017/07/14/viernes-creativo-escribe-una-historia-195/

Amor de lujo

La imagen puede contener: dibujo y texto

El amor se llamaba Ernesto Ignacio Buenaventura y vestía de lujo. Coches de gama alta y residencias de verano. Zapatos que, por donde iban, pisaban alfombras rojas. Porte altivo que exigía reverencias.

¿Por qué lo amas, Anita? –le preguntaban sus amigas– ¿No ves que es un muñeco? Un Ken que va buscando una Barbie…

Pero Anita lo amaba porque, detrás de toda su existencia de lujo, ella veía un alma solitaria y, cuando sus ojos se encontraban, él dejaba de ser Ernesto y de ser Ignacio, para ser solo Nacho, su Nacho; aunque fuese el mismo que se casó con Bárbara (Barbie, si se quiere) para cumplir las expectativas de todos, salvo las de ellos dos. El mismo Nacho, triste y solo, que seguiría soñando con su Anita todos y cada uno de los días de su vida.

                                                                                         MVF

 

Texto elaborado para la sección Viernes Creativos, de El Bic Naranja, en homenaje al escritor Ernesto Ortega y a la reciente publicación de su libro de microrrelatos: Microenciclopedia ilustrada del amor y el desamor.

Licencia Narrativa: Los nombres ErnestoIgnacio y Ana son mi particular homenaje a los autores del libro y a Ana Vidal, por el espacio que nos brinda desde su blog a través de la sección Viernes Creativos.

https://elbicnaranja.wordpress.com/2017/07/07/viernes-creativo-escribe-una-historia-194/

La evasión

Imagen extraída de la red

Comenzamos a pintarlas como un juego, en una de las muchas vueltas que solíamos dar en torno al muro del patio. Uno de nosotros comenzó, no importa quién, porque cuando llevas el mismo uniforme no hay grandes diferencias entre unos y otros. Existen los matices, claro, y causan grandes conflictos a la hora de convivir, pero para los ojos que nos miran, todos somos iguales. Una masa de fracasados, simples delincuentes que luchan entre sí para sobrevivir. Pues en una de esas vueltas apareció. Una mariposa roja pintada con sangre. ¿De qué otro tipo de pintura podíamos disponer en un lugar como este? Se estableció el juego, y las normas fueron surgiendo sobre la marcha: Una mariposa, primer aviso. Dos mariposas, y era hora de jugar a los dados. Tres mariposas, y uno de los nuestros volaba por encima del muro. Pum, así de fácil.

 Micro finalista en el V Premio de Microrrelatos Manuel J. Peláez (Zafra- Badajoz)

Enlace a los relatos seleccionados y publicados:

http://www.colectivomanueljpelaez.org/uploads/docs/2017premio.pdf

El don

 

Tengo el extraño don de escuchar a los objetos. A menudo, estos tienen tal necesidad de hablar que me los llevo a casa. Mis hijos no comprenden por qué tengo la vivienda llena de trastos y dicen que es por el síndrome de Diógenes, que me afecta desde que vivo sola. No sé qué tiene que ver el sabio de Sinope conmigo, pero supongo que él tenía también este don y, por eso, acabó viviendo en un tonel, para no escuchar más las voces de las cosas que lo rodeaban. A mí no me molestan, porque me llevo bien con todas, solamente las sillas se ponen un poco impertinentes si no las atiendo, y les da por atrancarme el paso. El otro día la tele se estropeó y me dijo: “No quiero que me arregles más, porque no aguanto más películas y telediarios”. Desde entonces, es la encargada de moderar las conversaciones, salvo cuando llegan mis hijos y se apaga.

MVF©

 

Microrrelato finalista en el V Premio de Microrrelatos Manuel J. Peláez (Zafra-Badajoz)

Enlace a todos los relatos seleccionados:

http://www.colectivomanueljpelaez.org/uploads/docs/2017premio.pdf

 

Relatos con Banda Sonora

Tengo el placer de presentaros un nuevo libro del Colectivo Valencia Escribe, en el que tengo el honor de participar con dos relatos.

Relatos con Banda Sonora es un libro que, como su título indica, combina el arte de la escritura con el arte musical. Dividido en seis capítulos o secciones que comprenden distintos estilos musicales que van desde la  Ópera y la música clásica, al Folk, Flamenco, Country,  Tango, Bolero, Jazz, Blues, Soul, Pop, Rock y Metálica; cada relato está inspirado en un tema que pertenece, a su vez, a una categoría musical. Junto a los textos se incluye una lista de spotify en cada capítulo para que el lector, si gusta, pueda escuchar la versión en la que está inspirado el relato, así como una breve información sobre el tema elegido.

Es un libro con una cuidada edición y unas ilustraciones magníficas de la mano de María Luisa Pérez Rodríguez, con la portada diseñada por Daniel Sebastián Castañares, en el que participamos un total de cuarenta y dos autores con un máximo de dos relatos cada uno.  Ha sido toda una experiencia y un placer para mí participar en un nuevo libro con este colectivo. En concreto, el jurado ha decidido seleccionarme los relatos: La modelo (en la categoría de Tango/Bolero) y Comprar una botella de vodka (en la sección de Rock/Metálica). Animaros a pedir el libro, que ya se encuentra disponible también en ebook en Amazon, os aseguro que lo disfrutaréis.