Viaje sin parada

 

 

Resultado de imagen de imágenes de mansiones en ruinas
Foto: voyageaddicted.file(wordpress.com)/2014/01/casa-abandonada-en-mechuque_jose-ferri.jpg

 

Hoy he viajado en el tren de la memoria. Los abetos que rodean el sendero lucían llenos de luces y cintas de navidad. Las águilas que custodian la inmensa cancela estaban engalanadas con coronas de acebo. Desde la entrada, bajo el contraste de sombras del atardecer, pude ver que las luces de la casa comenzaban a encenderse. Tu habitación, con las cortinas de encaje y la lámpara de perlas tenía la luz prendida. Te imaginé, con tu carita de niña enmarcada por el negro azabache de tu pelo, tus ojos azules como el cielo a mediodía. Por un momento, el tren se detuvo y estuve a punto de bajar. Pero la memoria no es lineal y se desplaza, caprichosa, de uno a otro lugar, conjuga tiempos jugando con nuestro corazón y, mirando de nuevo por las ventanas del tren, pude ver el sendero abandonado, los abetos fundidos con la vegetación, las águilas llenas de madreselva, la cancela cubierta con la herrumbre del olvido, la casa en ruinas y tus ojos, cerrados para siempre en el camino.

Texto elaborado para ENTC (Esta noche te cuento) bajo el lema: Viajes y viajeros.

http://estanochetecuento.com/viaje-sin-parada-manoli-vf/

Anuncios

4 comentarios sobre “Viaje sin parada

  1. ¡Qué preciosidad! Cuánta ternura luchando, vía contra vía, travesaño contra travesaño, con la cruda realidad del arrogante paso del tiempo. Este texto desborda belleza, y te felicito por ello, querida amiga Manoli. Un fuerte abrazo.

    Me gusta

    1. Muchas gracias, querido Patxi, por tan generosas palabras. Muchas veces el peaje que pagamos al recordar es el del dolor, como si fuese el reverso de la moneda en este viaje de la vida que es, también, el del amor.

      Feliz verano compañero, y muchos besos. 😉

      Me gusta

  2. Los trenes, como los recuerdos, tienen la virtud de anclarnos al pasado. Por eso el símil del tren y la memoria funciona a la perfección y ya desde el principio nos adentra en esa nostalgia que tan bien has sabido retratar echando mano de frases de especial belleza. Excelente el final, donde tras describir la decadencia de la casa ésta se personifica en la muerte del ser amado.
    Por cierto bonita la imagen de cabecera del blog, de una tierra gallega que compartimos. Un saludo Manoli.

    Le gusta a 1 persona

    1. Muchas gracias por tu lectura y palabras, Jorge.
      Más que la memoria, la vida misma es como un viaje en tren con diferentes trayectos y paradas para cada uno de nosotros, con la diferencia de que, en el caso de la memoria, es un tren que viaja hacia nuestros recuerdos que permanecen intactos y ajenos al paso del tiempo que desgasta todo lo físico.
      Duele volver y no encontrar lo que recordamos.

      Me alegra ver que tenemos en común el paisaje gallego.

      Un abrazo.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s