Peldaños

 

Herminia se hacía vieja. Lo notaba cada mañana en la rigidez de sus rodillas, que tardaban una eternidad en ponerse en marcha. Soy como un coche que no quiere arrancar, se decía. Durante más de cuarenta años había ayudado a traer vidas al mundo, desenroscando cordones que amenazaban con estrangular al bebé antes de que éste pudiese asomar su diminuta y viscosa nariz; insuflando aire en los diminutos pulmones que aún no habían aprendido el arte de respirar; frenando hemorragias y atajando fiebres postpartos con igual diligencia; pero ahora, ahora que sus huesudas manos apenas se limitaban a limpiar frejoles y a encender la estufa de leña, se daba cuenta de que no tenía ni un mísero hombro en el que apoyarse. Nunca antes Herminia había sentido ese vacío en su costado derecho; ni las sábanas, en mitad de la noche, se le antojaran nunca tan frías; ni el maldito escalón, que daba entrada a la cocina, le había parecido nunca tan alto, tan cruel con sus torpes piernas. ¡Este mal peldaño me va a desarmar cualquier día! maldecía, mientras iba desandando a tientas, en completa oscuridad y sin guía, el camino que, otrora, se había esforzado en abrir para tantos.

 

Fuente de la imagen: tiendaanimal.es

Peldaños (Texto publicado en la revista Valencia Escribe/ Noviembre 2017)

Anuncios

2 comentarios sobre “Peldaños

  1. La soledad no deseada siempre es un infierno y aunque hacer el bien nunca debería pedir recompensas, desde luego siempre se agradece aunque sea un pequeño “Buenos días”. Triste y hermoso relato, Manoli Un abrazo

    Le gusta a 1 persona

  2. Aunque la soledad sea deseada cuando el cuerpo afloja y el ánimo decae, una mano amiga siempre es bien aceptada, y eso es lo que le ocurre a Herminia, que echa de menos un guía que alumbre su camino en esta etapa desconocida en la que no se mueve con la facilidad de antes. La vida, o más concretamente la madre naturaleza, en palabras de la gran escritora gallega Emilia Pardo Bazán, más que madre, a veces debería llamarse madrastra ( en el sentido más negativo del término)

    Muchísimas gracias, querido David, por tu tiempo y palabras.

    Abrazo grande.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s