Un lío del quince

Dice mamá que debemos hacer vida como los de antes. Que los ritmos vitales del cuerpo humano se rigen por los naturales y que al ponerse el sol todo el mundo ha de irse a la cama. Yo creo que es por la factura de la luz, porque oí a papá decir que cada vez estaba más cara, pero ella dice que no. Que la luz contamina porque da mucho trabajo fabricarla. Yo esto último no lo entiendo, porque el otro día, en el colegio, nos enseñaron un documental que hablaba de las placas solares que concentraban la luz del sol y, hasta donde nos han dicho, el sol no cuesta nada. Pero lo cierto es que mamá se está poniendo un poco pesada con todo. Nos manda cerrar la ducha cuando nos enjabonamos para no gastar agua. Pero mi hermano y yo hemos escuchado a papá decir que la caldera gasta más apagándose y encendiéndose al poco rato. Tampoco entiendo que algunos niños presuman en el patio de tener en sus jardines piscinas cuando llega el verano, porque yo creo que una piscina contiene muchas duchas de las que mamá habla y aún me parece peor que alguna gente tenga una piscina climatizada que gasta agua todo el año. Mamá también se pone pesada en lo de reciclar todo y tiene en casa varios cubos para separar los residuos orgánicos de los residuos plásticos y  de cristal pero yo vi a Serafín, el que conduce el camión de la basura, vaciar los distintos contenedores y mezclar todo en la misma parte. Con todas estas cosas que no entiendo  tengo en mi cabeza un lío del quince, como dice mi amiga Ana. Para salir de dudas he intentado consultarlo con mi profe a ver si ella me podía explicar algo, pero lo único que me ha dicho es que, aunque los mayores se contradigan todo el tiempo, yo siga reciclando.

 

#COP25