Desquite

Mira, voy a coger todo este mundo de mentira,
con todos sus trapos, sus árboles talados,
sus vertederos de basura,
sus fiestas absurdas,
sus trenes de doble dirección,
su ropa sucia,
sus relojes Rolex
su bisutería de cobre,
sus cocodrilos escondidos,
sus bolsos de Armani,
su diagonal y su arcoiris ilusorio
su tío vivo de gira y sigue,
su pulpo en la feria,
su dolor de quirófano,
su tripa encogida,
todos los besos adolescentes
todas las traiciones
todas las mentiras,
la sopa de invierno,
la chimenea apagada
y encendida,
la puta bombilla que se funde,
el parasol de los domingos,
la copa de whisky,
los tachones de las libretas,
las juntas llenas de cal de los azulejos
del baño,
los residuos del fregadero,
los orines del inodoro,
la miel en tarros de cristal,
el edredón sin plumas,
las novelas no escritas
las escritas que duermen en los cajones,
las leídas,
las que nunca leerías,
las agendas,
las fotos de graduación,
los ordenadores descompuestos
y los compuestos,
los verbos imperfectos,
los condicionales,
la línea insegura del destiempo,
todo eso,
lo ataré fuerte en un pañuelo
-bien pequeño, por cierto, bien pequeño,
porque el mundo es pequeño, todavía-
le haré varios nudos:
uno por cada año,
uno por cada misa,
por cada sueño alegre,
por cada pesadilla,
Y lo llevaré al monte, lo dejaré en el medio,
al alcance de los petirrojos,
de los picos de las cigüeñas,
comedero de buitres.
Solo entonces,
alejados de todo,
entre la escoria de la nada,
nos sentiremos vivos.

MVF

Cisnes de viento

Yo he visto a un cisne
volar sobre el ocaso del agua,
bordeando la aureola del viento,
cimbreando,
con la ambición de los inocentes,
cadencias de luz entre sus plumas,
al borde del infinito ensamblado
en las ramas del único árbol superviviente.
Sí. Yo he visto a un cisne
volar sobre el ocaso del miedo,
dibujándole alas a la vida,
sobre un oceáno de incertezas.

MVF

Foto robada del muro de Rafa Sastre