Mitades

A veces una vida
es la hoja de un árbol.
Menos que el haz de luz
que se cuela a la tarde
por entre las persianas,
el eco de ese grito
que se prendió en tus manos,
como aquel beso dulce
una tarde de música
que, a poco que te esfuerces,
sientes sobre los labios,
porque una vida nunca
es una sola vida
ni una hoja es jamás
el conjunto de un árbol
¿Quién no es raíz del suelo
que sujeta su cuerpo?
¿Quién se basta en la noche
sin alargar la mano?
A veces una vida cabe
en un solo gesto:
un trozo de una nube,
un suspiro profundo,
un grifo que se cierra,
un dolor insondable.

mvf

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