En el centro de mi tierra

Hay una espina en el centro de mi tierra.

Yo la riego en espera de sus pétalos,

Se que hay espinas que florecen

aunque este sea el tiempo de la ausencia.

Hay una espina que fue rosa un día

que ha perdido su flor más no su aroma

su sangre creó un mar de lava ardiente

que fue sal y vinagre a nuestra herida,

nunca olvidé el dolor, la llaga abierta,

las palabras no dichas.

Nadie ama sin dolor, el amor es la espina

de lo que no fue dado, de la rosa

que eternamente vive.

07/05/1992

07/05/2022

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