Hoy para ayer

Trescientos noventa días

para aprender a redefinir lo inaprendido,

lo inaccesible

y saber

que no hay día ni noche capaz

de contener lo incontenible.

La no fiesta convertida en no olvido

que es como un cuerpo en vertical

precoz interrogante ante una lluvia

que empapa y no se ve.

Va siendo hora de quererte en el vacío

en el hueco del tiempo

en el envés

como quien borda hilos invisibles

o aprende a andar sin pies.

Sé que no importa ahora

y sin embargo

el hoy toma su espacio, crece, llora,

se desdobla a sí mismo en el ayer.

01/09/2022

#noSesenta

1/09/2022

Agosto (III)

Barreré las cortinas de los días
contando
mis dedos al trasluz,
hay dedos invisibles que suman
su aura a los míos alentando
cromáticos contrastes
que derivan
a un ocaso de tul.
Siempre es de noche
en la mitad del día
siempre hay un fondo
que queda por cubrir
como pozo que mana desde el hueco
que no alcanzan las manos a medir.
Y no lo sabes.
Nunca lo sabes
aunque intentes llegar a percibir.
No son los ojos de estas calaveras
los que alcanzan a ver lo inadmisible
solo los dedos al abrirse
se suman en rosarios invisibles
dando cuerpo a la luz.

15/08/2022

Fotosíntesis

Descolgada del árbol que amanece

como mirlo perdido entre la nieve

o huracán descompuesto entre la selva

abro los días como quien abre puertas

que aparecen tapiadas a cemento.

Mis manos desgajadas cual las alas

de una herida paloma entre la niebla

tantean silenciosas, tercas, vanas,

de arrancar la corriente que no mana

de la fuente que, yerma, luce seca.

Huida del calendario y la costumbre

refugiada en el frasco que urde sueños

tejo tapices de color violeta,

donde yace el silencio.

Más no habrán de quitarnos nuestra casa,

ese hogar donde la paz crece en el huerto

por más que afuera la tormenta bata,

inútilmente contra el desconcierto.

Agosto (I)

Al final de la noche,

en el hueco del hambre

cuando ángeles recogen

las palabras no dichas

los silencios acordes,

cuando duerme la vida

cuando vive la muerte

al final de las horas,

cuando tan solo quede

ese poso infinito

que alimente a las sombras,

te espero

Como nota a la música

como lluvia a la tierra.