Alicia a través del espejo o el tiempo en Underland

 

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Cuando el día se convierte en noche y el cielo se convierte en mar, cuando el reloj suena pesado y no hay tiempo para el té. Y en nuestra hora más oscura, antes de mi rima final, ella regresará a casa en el País de las Maravillas y hará retroceder las manos del tiempo.

Alicia a través del espejo (Lewis Carroll)

 

En la novela de Lewis Carroll, Alicia encuentra, a través del espejo, el camino para acceder  a otro mundo alternativo en el que su alter ego está inmerso en una vida similar a un tablero de ajedrez, en el que las diferentes piezas van configurando, con sus movimientos, el avance o retroceso del juego y el final de la partida.

Esa distorsión produce, al igual que su reflejo, que la apariencia de las cosas esté invertida. Alicia emprende un viaje en el tiempo para intentar cambiar el destino del sombrerero y ayudar a la familia de este. Pero ese viaje iniciático y solitario de la niña se ve condicionado por las diferentes piezas o personas que interaccionan en la historia con sus movimientos.

Los personajes que Alicia encuentra en su camino a lo largo de la historia son extremos. Por una parte está la Reina Blanca, que le explica que en el tiempo del espejo todo sucede desde adelante hacia atrás, y, por otra parte está laReina Roja, que personifica la ambición desmedida. En el medio de ambas reinas está el Rey Rojo que se pasa toda la partida dormido, lo cual lleva a Alicia a afirmar cuando despierta que todo fue un sueño del mismo rey o de ella misma:

“El Rey Rojo fue parte de mi sueño, pero también es cierto que yo formé parte del suyo”

Carroll abre con su cuento una puerta que nos muestra la vida como una especie de obra ilusoria en la que lo absurdo es muchas veces la respuesta a las preguntas más serias, porque solo desde lo absurdo se llega, por antítesis, a la coherencia imposible de que todo es relativo.

El determinismo que muchos han visto en su obra solo es un reflejo más del abanico que Carroll despliega, abanico cuyos colores pueden entreverse en el diálogo entre Alicia y el sombrerero:

“Sombrerero Loco: En los jardines de la memoria, en el palacio de los sueños, allí es donde tú y yo nos encontraremos.

Alicia: Pero un sueño no es la realidad…

Sombrerero Loco: ¿Quién puede decir cuál es cuál?”

 

Manuela Vicente Fernández 

Artículo publicado en La pajarera Magazine

(15/02/2019)

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El lobo y la pitonisa

El lobo, que llevaba varios días sin comer y estaba desesperado, encontró una moneda cerca de la casa de la pitonisa y decidió probar suerte.

―Por favor, dime dónde puedo encontrar comida ―suplicó a la adivina.

―Solo puedo decirte lo que veo ―respondió esta― y lo cierto es que te veo engullendo seis cabritillos.

―¡Loado sea el dios de los lobos! –exclamó el animal, aliviado.

―No cantes victoria antes de tiempo, lobito ―terció la bruja―. En mi bola de cristal aparece la madre de los cabritos abriéndote el vientre con una tijera para sacar a su prole; saca a sus hijos y te llena la barriga de piedras.

―¡Ay, infeliz de mí! ¡dejarme matar por una torpe cabra!

―Son las piedras. Tú estás dormido y al despertar vas a beber al río y te caes con el peso que llevas.

El lobo salió de la consulta de la adivina cabizbajo pero, al llegar a un cruce, oyó a mamá a mamá cabra decir a sus cabritillos:

―Salgo a la compra. Hijitos, no abráis la puerta a nadie, que anda cerca el lobo feroz.

El lobo sopesó la oportunidad que se le presentaba y pensó que, visto el final de la historia, mejor que morir de hambre era morir lleno.

 

Manuela VF 

Cuento publicado originalmente en La Pajarera Magazine  El lobo y la pitonisa

(Ilustración tomada del Magazine)

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