Todas las ventanas

Esa mañana todas las batas de plástico tenían dibujada una ventana a la altura del pecho. En el alfeizar alguien había dibujado unos tiestos desde los que asomaban unas flores con el rostro de sus tres hijos que, como girasoles risueños o caléndulas generosas, alargaban sus tallos hasta engancharse al hilo de la música que sonaba por el altavoz. Canciones infantiles tarareadas a coro al ritmo de la plancha desde el lejano cuarto de los años llenaban de oxígeno su corazón.

Texto elaborado para la web de escritores solidarios Cinco Palabras 

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