Cita cumplida

No había nadie en la casa. Nos citáramos allí hacía un año, justo antes de comenzar nuestros respectivos periplos. Elisa se había embarcado como cooperante de una ONG internacional, y yo viajé a la india para aprender técnicas de meditación en retiros espirituales; los dos habíamos convenido en que tomaríamos una decisión sobre nuestro futuro una vez hubiese transcurrido un año. Entré en nuestra anterior vivienda y, pese a comprobar que Elisa aún no llegara, me pareció sentirla. Podía oler su perfume y pensé que era increíble que la casa siguiese oliendo a ella después de tanto tiempo. Recuerdo que di vueltas, una y otra vez por las habitaciones, como si esperase encontrarla en alguna al abrir la puerta. Finalmente, después de esperarla todo el día, decidí irme al caer la tarde. Salí de casa y, cuando estaba bajando la escalera, algo me impulsó a volverme y mirar hacia el balcón de la planta superior. Fue como una descarga eléctrica: el cristal se había cubierto de vapor en torno a una figura central que aparecía difuminada. El olor de Elisa llegó hasta mí más fuerte que nunca, mientras la forma de unas manos se abrían paso en el cristal para despedirme. No había podido volver de su viaje.

©MVF

 

Texto elaborado para los Viernes Creativos de El Bic Naranja

https://elbicnaranja.wordpress.com/2017/10/27/viernes-creativo-escribe-una-historia-210/

Ilustración por Willie Hsu

Genio y figura

Imagen extraída de la red

Todo iba como la seda hasta que llegó el mexicano. Después de tantas generaciones durmiendo en paz, las cosas comenzaron a ir de mal a peor en cuánto llegó el cuate. De repente todo fue ruido de cuerdas, de cantos y de trompetas. El nuevo era aficionado al mariachi y se pasaba las noches dale que te pego con sus ensayos. Mira que se lo dijimos, hasta doña Asunción le fue a tocar a su lápida. Pero él erre que erre con su México, hijo, que no había forma de abrirle los ojos y hacerle ver que no era música para estos lares. Para cuando llegó el día de los muertos, ya tenía toda una banda de aficionados coreándole. Nada, que al final, tanto fue el ruido que los vecinos llamaron al señor párroco, y entre todos lo llevaron al cementerio nuevo, que al estar recién edificado aún no contaba con inquilinos, pero fue inútil, porque el muy padre, todas las noches de Dios se escapa.

 

Texto elaborado para el concurso de Zenda Libros, Historias del día de muertos.

#DíadelosMuertos

 

Pasatiempos

No hay texto alternativo automático disponible.

Cuando trabaja en la ferretería, me comunIco coN ella a través de los CrUcigramas. Es fácil eNviárselos por cualquiera; solo Tengo que mArcar las letras que me intereSa resaltar, repasándOlas una y otra vez: Mañana a las cinco en el bar de aBajo. Ella me Responde en los autodefinidos: en cAsa que estoy Sola. En la sopa De letras le pido quE se ponga el liGuero negRo y las mEdias de encaje Y ella me pide en los cruza palabras que recuerde traer el nuevo látigo que encargué.

                                                                                 ©Manoli VF

 

Microrrelato elaborado para el espacio Viernes Creativos (El Bic Naranja) basado en la propuesta de la hormigonera del libro de Manu Espada: Las herramientas del microrrelato, consistente en tomar elementos de un determinado campo semántico (cemento) y enlazarlos a través de un hilo conductor (arena) mezclándolos (agua) para construir el texto (masa)

https://elbicnaranja.wordpress.com/2017/10/06/viernes-creativo-escribe-una-historia-207/comment-page-1/#comment-6469

 

 

Hambre

 (Microrrelato basado en la imagen ofrecida por elbicnaranja.wordpress.com)

Hay sitios vestidos de abandono y abandonos sitiados. Hay calles olvidadas en las que anida el hambre de los días y la sed no descansa. Hay, en esas calles desconocidas, sentimientos que laten, gritos que atoran las gargantas y afloran en incipientes besos que el barro no perdona. Barro en el cuerpo, barro en los ojos, barro en la boca. Solitarias preguntas que se reflejan en los muros, en la inquieta mirada de un perro que contempla unas sombras que expelen luz mientras, al acecho, siempre al acecho, el cazador observa, con la certeza del hallazgo, a su próxima presa.

 

Micro elaborado para el espacio Viernes Creativo (El bic naranja)

https://elbicnaranja.wordpress.com/2016/12/09/viernes-creativo-escribe-una-historia-169/