Tontería al por mayor

Mi madre piensa que no sé lo que pasa. Qué manía les entra a todos los mayores con eso de apartarnos de sus asuntos. Que si no nos importa, que si no nos enteramos de nada, que si nos vayamos a jugar. ¡Cuidado, qué están los críos! ¡Venga, vosotros a lo vuestro! ¡Iros a jugar! Cuando les oigo me siento como si fuese una especie de marciano “¡Cuidado, que está el nene!” a veces me da por tirarlo todo para hacer ruido, o ponerme a patalear y llorar a grito tendido. Si soy eso tan peligroso que llaman niño tengo que comportarme como tal ¿no? Es como si de repente te saliese un grano enorme en la cara y al entrar en clase todo el mundo gritase: ¡Cuidado que tiene un grano! y de repente te empieza a escocer ese grano y lo ves al mirar a la punta de tu nariz con los dos ojos juntos como si el grano fuese una duna de arena que no te deja ver nada más. ¡Mamá que tengo un grano! y ella: ¡Anda, no me vengas con tonterías! ¡La de granos que tenía yo a tu edad! pues eso, que los mayores se lían con sus embrollos y nos lían a nosotros como si fuésemos el papel de fumar que usa el abuelo. Se creen que con gritar ¡Qué viene el niño! el mundo se va a detener y que con marcharnos a jugar ya no vamos a saber que no se ponen de acuerdo en nada y que ya no hay quién mande en casa ni en el país ni en el mundo que se va al garete por el agujero ese de la capa de ozono. El otro día pregunté en casa de la vecina que para qué servía un rey y mi padre me atizó una colleja, cuando yo solo quería escuchar una opinión distinta a la de ellos dos, que ni siquiera se ponen de acuerdo en darme una definición. Luego dicen que no me entero de nada y que meto la pata constantemente.

El mundo de los mayores está compuesto de intrigas, mucho peores que las del patio del colegio. Yo, lo que de verdad quiero es que me dejen en paz de una vez, si pudiese me pondría la capa de invisibilidad de Harry Potter, para poder andar a mi bola por casa sin que nadie grite constantemente: “¡Cuidado!” cada vez que entro yo.

(Minificción escrita para los Viernes Creativos del grupo EL BIC NARANJA)

Jungla virtual

Debí haberlo sospechado pero mis despistes me impidieron atar cabos antes. Sabía que Mister me imitaba en todo; ya lo había visto varias veces con mi bolso al hombro y poniéndose alrededor del cuello alguno de mis chales. Supongo que me resistí a creerlo, por eso del ego y del celo que nos traemos los humanos con nuestros esquemas mentales. Primero fueron los juegos de Candy Crush, después un portal de citas en el que aparecía sin registrarme, pero el día en que cogí el móvil y vi en el buscador una receta de plátanos con chocolate lo supe: la inteligencia artificial había entrado en la reserva para quedarse.

Minificción elaborada para los Viernes Creativos de ‘EL BIC NARANJA’

 

La duda

El último hombre que quedaba sobre la faz de la tierra las vio venir de lejos y, conforme se iba acercando, se santiguó al ver sus expresiones idénticas: «¡Por el amor de Dios! ¿Serían todas muñecas o habría entre ellas alguna hembra?»

Minificción para los viernes creativos de El Bic Naranja 

Foto por: Sally Mann (http://www.sallyman.com)

La imagen puede contener: 2 personas, personas de pie y exterior

La espera

Atrapada en el balcón, seguía escuchando, eternamente,
el mismo estribillo:

“Para subir al cielo se necesita,
se necesita
una escalera grande
y otra chiquita…”

¿Y ahora qué? se preguntaba la niña

 

Micro inspirado en la foto, elaborado para los Viernes Creativos de EL BIC NARANJA

Montaje foto:  por los estudios Elmgreen&Dragset

 

No hay ninguna descripción de la foto disponible.

Vuelo de pájaro

Solo era un punto, planeando en una sopa de letras, buscando desesperadamente un cuerpo sobre el que caer.

 

Minificción para los Viernes Creativos de El Bic Naranja (WordPress)

Propuesta Creativa basada en escribir un texto que no contenga la siguiente vocal:

 

No hay ninguna descripción de la foto disponible.

 

 

El halo que te envuelve

Puede que en algún momento. En esos momentos de espejo y cámara, entonces tan secretos. Por aquel entonces, no había redes sociales y la belleza de un encuentro se guardaba en la retina y en la memoria. Nadie iba por la calle con una cámara ni con un localizador en el bolso. Bien pensado, si en alguna charla de sobremesa a algún iluminado se le hubiese ocurrido anticipar tal futuro sería el hazmerreír de la fiesta. Pero, retomando el hilo del tema, puede que en algún momento, casi siempre a escondidas (íntimo instante enfocado a un sentimiento vano, quizás buscando el juego del coqueteo) se recrease en aplicar la sombra con cuidado sobre los párpados, el colorete o el perfil a los labios entreabiertos. Solo un momento. Por lo demás, le molestaba ese prejuicio tan grande que volvía las cabezas locas. Odiaba los piropos. El escrutinio gratuito, la devoción por lo visible, lo perecedero. Por eso la cara de la Gioconda es la más ambigua de todas las caras esbozadas en lienzos. Porque ella misma se lo había pedido a Leonardo como condición: No pintes lo que ven todos. Pinta el halo de mi rostro.

Texto escrito para el espacio ENTC (Esta noche te cuento) bajo el tema: Belleza

35. El halo que te envuelve (MVF)

Un lío del quince

Dice mamá que debemos hacer vida como los de antes. Que los ritmos vitales del cuerpo humano se rigen por los naturales y que al ponerse el sol todo el mundo ha de irse a la cama. Yo creo que es por la factura de la luz, porque oí a papá decir que cada vez estaba más cara, pero ella dice que no. Que la luz contamina porque da mucho trabajo fabricarla. Yo esto último no lo entiendo, porque el otro día, en el colegio, nos enseñaron un documental que hablaba de las placas solares que concentraban la luz del sol y, hasta donde nos han dicho, el sol no cuesta nada. Pero lo cierto es que mamá se está poniendo un poco pesada con todo. Nos manda cerrar la ducha cuando nos enjabonamos para no gastar agua. Pero mi hermano y yo hemos escuchado a papá decir que la caldera gasta más apagándose y encendiéndose al poco rato. Tampoco entiendo que algunos niños presuman en el patio de tener en sus jardines piscinas cuando llega el verano, porque yo creo que una piscina contiene muchas duchas de las que mamá habla y aún me parece peor que alguna gente tenga una piscina climatizada que gasta agua todo el año. Mamá también se pone pesada en lo de reciclar todo y tiene en casa varios cubos para separar los residuos orgánicos de los residuos plásticos y  de cristal pero yo vi a Serafín, el que conduce el camión de la basura, vaciar los distintos contenedores y mezclar todo en la misma parte. Con todas estas cosas que no entiendo  tengo en mi cabeza un lío del quince, como dice mi amiga Ana. Para salir de dudas he intentado consultarlo con mi profe a ver si ella me podía explicar algo, pero lo único que me ha dicho es que, aunque los mayores se contradigan todo el tiempo, yo siga reciclando.

 

#COP25

Azul celeste

El rojo es una herida, como una amapola en un campo de otoño amarillo. El viento lleva, ladera abajo, un lazo rosa, fugitivo. Los ojos se alejan, pero la vista vuelve. Siempre vuelve. En la retina queda un vestido ondeando en el viento, una sonrisa. Un corazón atrapado en el tiempo. Un nombre que no se pronuncia. La memoria es una rama quebrada. El azul son unos ojos, de par en par abiertos.

Minificción elaborada para la web Esta noche te cuento (ENTC) basada en la propuesta: Azul