Simbiosis

La imagen puede contener: una o varias personas, natación y agua

Cansada de naufragar una y otra vez en mis relaciones, decidí afincarme cerca del mar y dedicarme a explorar sus profundidades. Todos los días salía con mi barca y mi equipo para sumergirme en las cristalinas aguas y fue en una de estas excursiones cuando nos encontramos. Desde entonces, nos hemos vuelto tan inseparables, mimetizamos tanto la una con la otra, que he notado que me están saliendo escamas y día a día me encuentro más a gusto debajo del agua. Esta última semana he logrado respirar ya sin la botella de oxígeno, y ella ha logrado volar sin ningún esfuerzo. La gente nunca creerá que tengo una relación perfecta con una ballena que vuela, pero no insisto, porque no quiero que vengan a nuestra isla y lleguen a ver mis branquias.

                                                                        Manoli VF©

 

Colaboración para El Bic Naranja. Texto basado en la imagen.

https://elbicnaranja.wordpress.com/2017/04/28/viernes-creativo-escribe-una-historia-184/comment-page-1/#comment-6023

Soñando a salvo

Una vez leí que el caos es una ley natural y el orden un sueño del ser humano, que necesita seguridad hasta en el movimiento y el cambio. Pues qué puede ser más seguro que un sueño,  pensé, que esa diminuta burbuja que crece y crece hasta llenar todo nuestro espacio. Un lugar seguro pueden ser unos brazos abiertos que nos esperan, el regazo de una montaña cuando estás cansado y te sientas en uno de sus huecos, pero también las páginas de un libro, que rompen el muro del silencio y te hablan al oído de mundos que nunca hubieras imaginado. Un lugar seguro es la historia en la que encuentras un reflejo de ti sin esperarlo. Sabes que nunca antes la oscuridad fue tan mansa, la luz iluminó tantos colores. Y olvidas ya quién fuiste, dónde ibas, porque llegas a casa. Todo lo que después ocurra, todo lo que destruya el viento, puede ser soportado, mientras el árbol de los sueños se sostenga para seguir soñando.

 

Microhistoria para el concurso de Zenda Historias de libros

Libro al que hago referencia: En lugar seguro (Wallace Stegner)

Cita: El caos es la ley de la naturaleza, el orden es el sueño del hombre (Henry Brooks Adams)

El cielo abrasador

Perdidos en sus respectivos mundos –-espejos de los nuestros―  girando en la espiral viciosa del ataque y la retirada, Port y Kit hicieron el equipaje que les llevaría de vuelta a sus profundos miedos, más allá del espejismo y la dureza del desierto del Sahara. Allí, donde el que escribe olvida el libro y emprende su propio viaje para irse, por momentos con uno, antes de encontrarse en el otro, fue donde acerté a vernos. Siendo Paul, creé a Port a través de las quejas de Jane, e intenté hacer lo mismo con Kit, pero ella, al igual que mi compañera, viajaba sola, bajo la implacable mirada del cielo, en el que un sol de fuego como ninguno, alumbraba sus pasos de barro.

Microhistoria para el concurso de Zenda Historias de libros

#historiasdelibros

Libro en el que se basa el texto: El cielo protector (Paul Bowles)

 

Suave es la noche cuando no regresas

Recuerdo tu mirada la primera vez que nos vimos. Tus ojos verdes invitándome a perderme dentro de ellos. No olvido las tardes, abiertas de par en par para nosotros, como las hojas de un libro aún por escribir. La boda, contigo vestido de príncipe con levita, y yo de blanco inmaculado como la mejor de las novias. Después… los golpes desdibujan mi memoria, van y vienen las noches de pasillos sanitarios, los  puños llenos de sangre. Los ojos rotos, el recuerdo herido, y tú, cada vez más pequeño cuánto más grandes son tus manos. Suave es la noche, era el libro de cabecera de mi cama. Suave, como los rostros de nuestros hijos, como las sábanas de la noche de bodas, como tu voz pidiéndome perdón de rodillas. Suave es la noche, amor, suave, aunque a golpes de yunque te recuerde. Hoy has salido temprano y me he quedado un tiempo mirándote. Tu espalda recortada contra el día que amanece tan blanco. El coche no tiene frenos y no lo sabes. Suave es la noche cuando no regresas. Sé que hoy cerraré los ojos tranquila, aunque me despierte el sonido del teléfono. Conmigo quedará el que un día fuiste, el de los ojos verdes. El otro, el que ahora veo arrancar el coche, dormirá para siempre con los ojos abiertos.

Historia elaborada para el concurso de Zenda #historias de libros: #historiasdelibros

Libro citado: Suave es la noche (Scott Fitzgerald)

Lágrimas enquistadas

La imagen puede contener: una o varias personas

Al llegar a casa, Jimena venía tan impactada que no decía palabra. Por más que intentaron hacerla hablar, ella no hacía más que señalar su garganta y negar con la cabeza. Era como si al presenciar la pasión se le hubiese secado la voz y convertido sus cuerdas vocales en esparto reseco. La madre le preparó zumos de naranja por lo de la vitamina C y también licuados de zanahoria por lo del betacaroteno, pero ni con esas. Acudió al herbolario y compró pastillas de própolis con equinácea que dio a Jimena varias veces al día, amén de las gárgaras con zumo de limón y miel casera. Pero los días pasaban sin que la joven recuperase el habla, hasta que la madre, harta de probar remedios, se le ocurrió ir a la parroquia y mediar un tarro con agua bendita. Al llegar a casa, introdujo la mano en el agua sagrada y roció la garganta de Jimena, explicándole que la lavaba con las lágrimas del cielo y no era justo que ella no le diese las gracias. En el acto, se obró el prodigio en las cuerdas vocales de la muchacha, que rompió a llorar todas las lágrimas que tenía enquistadas, al tiempo que explicaba a su madre que el silencio se le había aferrado a la garganta al ver pasar el Cristo bajo los hombros de Justa y Jonathan, y observar, en sus furtivos besos, que ambos la traicionaban.

 

Manoli VF ©

 

Texto basado en la imagen propuesta en El bic Naranja: Viernes Creativos,  y elaborada en un Viernes Santo (14704/2017)

Ciberboom

La imagen puede contener: rascacielos, cielo y exterior

Cuando presioné la tecla y le di a liberar imagen, nunca sospeché el caos que estaba a punto de provocar. En la era cibernética y a veintiocho de diciembre, supuse que todo el mundo se daría cuenta de que no era más que un holograma que se había escapado de algún terminal, pero no. Toda la ciudad se paralizó y el gobierno cerró fronteras, hizo un llamamiento al ejército y cortó todas las comunicaciones. Imposible traerlo de vuelta. Intenté avisarles pero dieron el toque de queda y nos prohibieron salir al exterior. Muy pronto, centenares de hologramas con el sello de las grandes potencias invadieron todo el firmamento.
Mi inoportuno sentido del humor había provocado una auténtica guerra virtual, justo el día de los inocentes.

                                                                           Manoli VF©

 

Texto basado en la imagen, elaborado para el grupo El bic naranja: Viernes Creativos.

 

La raíz

La imagen puede contener: una o varias personas

Siempre habíamos estado juntos y lo que empezó como un juego de niños terminó llevándonos al terreno de los besos con lengua, las caricias bajo el mantel y los abrazos rodando sobre la hierba. Fue entonces cuando los mayores, envidiosos de nuestro amor, decidieron separarnos, y mamá me dio un tarro para que lo llenase de lágrimas: Cuando lo tengas lleno, te daré una planta para que eche raíz y te ocupes de ella me dijo. Recuerdo que lloré durante meses, hasta que un día apareciste tú y, metiendo la mano en el frasco, absorbiste todo el llanto para regar mi vientre seco del que, nueve lunas más tarde, florecería Abril, para asombro de todos y perplejidad de mi madre.

                                                                            Manoli VF©

 

Texto basado en la imagen, elaborado para el grupo El bic naranja: Viernes Creativos.

La voluntad de Carol

 

La imagen puede contener: una o varias personas, calzado, árbol y exterior
La niña sin miedo de Kristen Visbal, frente al Toro de Wall Street de Arturo Di Modica (Fotografía: Federica Valabrega)

Algo había en la mirada de Carol que hacía amilanar hasta al más fiero animal. Cuando la niña se plantaba no había fuerza en el mundo capaz de moverla. Ni sus padres ni ningún miembro de la familia entendía de dónde había sacado semejante coraje. Que era una niña que sabía lo que quería y de un espíritu indomable era vox populi en el vecindario, pero que además era más valiente que el miedo, solo alcanzaron a saberlo aquel primer domingo de junio, cuando uno de los toros se escapó de la plaza de Ronda y sembró el pánico en las calles de la ciudad. En cuanto la policía ordenó desalojar la zona, Carol se escurrió de la mano de su padre y se plantó delante del toro, erguida y desafiante, con toda la fuerza del universo concentrada en sus ojos retando al animal. Entonces, todos los que allí estaban pudieron asistir al prodigio de ver al astado retroceder ante la niña y, contra todo pronóstico, arrodillarse ante la magnitud de su voluntad.

 

Texto basado en la imagen, elaborado para el blog grupal de Escritura Creativa Nosotras, que escribimos:

http://nosotrasqueescribimos.blogspot.com.es/2017/04/la-voluntad-de-carol_13.html

 

Entre tiempo y tiempo

Bárbara Juancho

Hay un tiempo que mide la distancia entre tus pasos y los míos. Un tiempo que advierto en la agilidad de tus piernas, que presiento en el alcance de tu mirada, que anida bajo tus cabellos, y se agranda en el hueco que dejas cuando te levantas. Yo te miro marchar, como quien mira volar una cometa y sé que siempre serás otra cuando vuelvas, porque la vida nunca nos regresa al mismo lugar. Saco mi cámara y capturo uno de estos instantes mágicos, en el que aún eres mi niña y yo tu padre, disparándote todo mi amor.

Manoli VF©

 

 Micro dedicado a Bárbara, basado en la fotografía cedida por Juancho Plaza, para el espacio Viernes Creativos de El bic Naranja.

Escondido

Foto: Christer Strömholm

Me escondí allí. Mateo se quedó mirando traspuesto las piernas de la bailarina mientras contaba al escondite, y no me vio. Yo me metí debajo del escenario, y era como estar dentro de la tierra. Como estar dentro de la barriga de un tambor y sentir sonar toda la batería. Cuando mis oídos integraron todos los sonidos dejé de existir y me convertí en música, y fui la composición no encontrada, la partitura no leída, la historia no cantada, la noche oscura.

© MVF

 

 

Texto basado en la imagen elaborado para los Viernes Creativos

https://elbicnaranja.wordpress.com/2017/03/31/viernes-creativo-escribe-una-historia-181/comment-page-1/#comment-5945