Calle Santa Lucía

La calle Santa Lucía, en el pueblo de Santa Esperanza, es una calle de héroes. No hay más que pasar puerta a puerta y detenerse un rato en el umbral. Empezando por la parte de abajo, lindando con el cementerio, está la casa de doña Palmira que, con las manos llenas  de harina, intenta sujetar a doña Visi para que no se escape y se meta, junto a los panes, en la furgoneta de su yerno. La vivienda continua es la casa de don Gilberto que, junto con la paga, cuenta las monedas que gana ayudando al padre Lucas, a ver si le alcanza para pagar  los estudios de su hijo en el internado. Le sigue la casa de doña Adelaida que persiste en sus trece de tejer gorros y bufandas para aquel hijo que resbaló y perdió la vida inhalando nieve. En la cima del pueblo está la casa de Juanillo, ciego de nacimiento, cuya madre sigue rezando a santa Lucía solo  para pedirle que deje a su hijo seguir viendo el mundo que imagina: un mundo  en el que todos sus vecinos y ellos son héroes tan maravillosos que amanecen cada día.

 

Imagen sacada de la red.

Texto elaborado para el espacio ENTC bajo el tema: Héroes.

http://estanochetecuento.com/heroes-de-carne-y-hueso/

 

 

Anuncios

Almas gemelas

Desde niños sus vidas habían estado ligadas. Acostumbrados a soñar despiertos tumbados sobre la hierba seca del campo, disfrutando de largos paseos subidos a lomos de los caballos de la granja y durmiendo bajo el mismo techo. Martín entre  sábanas de seda bordadas con sus iniciales y Clara envuelta en sábanas de algodón cosidas a la luz de la lumbre por su madre. Con el paso del tiempo él tuvo que marchar a la ciudad para continuar sus estudios y ella esperaba ansiosa a que llegase el verano. Entonces, volvían a abrazarse sobre la hierba,  a bañarse en la orilla del río y tejer sueños bajo el inmenso techo de las estrellas. Hasta que, al final de un septiembre, justo cuando Martín se había ido, ella descubrió que esa vez le había dejado un misterioso regalo. Un regalo que crecía en su vientre para dar fruto en primavera y no sabía cómo ocultar. El tiempo, una vez más, puso las cartas boca arriba y cuando Martín llegó no pudo encontrarla. Ni su madre ni ella trabajaban ya para la casa.

Desesperado, removió cielo y tierra hasta dar con su paradero. Sor María ―como ahora se llamaba―, había hecho voto de silencio y clausura y no podía recibir visitas de nadie. Muchos años después, aún retenía su imagen en la memoria,  mirándole  desde la ventana de su celda,  con inmensa tristeza mientras marchaba.

Martín continuó su camino y, con el discurrir de los años,  se casó con una joven de igualdad de estudios y casta. Tuvieron hijos y vivieron una vida sin hierba, sin baños en la orilla del río ni estrellas alumbrando sus sueños. Cuando, al final de esa vida, ya viudo y viejo, le preguntaron en qué asilo prefería que le ingresaran se acordó del antiguo monasterio y sus ojos se iluminaron.

 

©  Manoli VF

 

Relato elaborado para el concurso Historias por la igualdad de Zenda.

Imagen de origen:

anawalls.com/images/animals/horses-couple-grass-distance-stand

La mimo

Pintura de Liu Yamin de su obra: Cuaderno De Retazos
Pintura de Liu Yamin de su obra: Cuaderno De Retazos

Tenía un nuevo aliciente. Al principio, le había parecido duro posar durante horas en la calle. Aunque el clima era bueno, este trabajo no era para todo el mundo. No era fácil permanecer estática, sin sentir el peso del cuerpo, la tensión de los músculos, obligados a permanecer quietos y, sobre todo, el maldito picor, torturando como una mosca las distintas partes de su cuerpo. Pero ahora la cosa había cambiado. Recordando el tacto de sus manos se le iban las horas. Liviana, como si las alas de ángel que le tocaba llevar esta semana la elevaran del podio terrenal en el que posaba, esperaba a que llegaran las doce del mediodía. Sabía que entonces, como si de un transeúnte más se tratase, él haría su aparición. La miraría un buen rato para, al final, acercarse a ella y arrojar al cuenco unas monedas, sin olvidarse nunca de comprobar la posición de su anillo, que hoy, desde su dedo pulgar le indicaba que su esposo aún seguía de viaje de negocios.

Microrrelato basado en la imagen. Elaborado para el blog grupal que administro http://www.nosotrasqueescribimos.blogspot.com.es

Enlace a la entrada:

http://nosotrasqueescribimos.blogspot.com.es/2017/02/la-mimo_96.html

 

El árbol de la vida

Microrrelato basado en la imagen /Ilustración: Mario Sánchez Nevado, Aegis-Strife.net

 

Cuenta la historia sagrada que, en el principio de los tiempos, cuando dios creó al primer hombre y a la primera mujer, dispuso para ellos un fabuloso Edén, con toda suerte de manjares y árboles frutales entre los cuales creó dios al árbol prohibido. El árbol de la sabiduría, por cuyas hojas circulaba la savia del bien y del mal, la misma que daba origen al conocimiento. Tras crearlo, dios tuvo a bien probar la fidelidad de sus criaturas y, para ello, colocó a este árbol en medio de todos los otros, señalándolo oportunamente con los símbolos que lo delataban, ordenando a la primera pareja de humanos que jamás comiesen del fruto que de él brotase so pena de perder su condición inmortal y ser desterrados por siempre del paraíso. De todos es conocido que, puesto que dios había creado a los dos seres a su imagen y semejanza, ambas creaciones respondieron a la duda que había nacido en el pensamiento del creador. Comieron del fruto del árbol prohibido y, al comerlo, tuvieron conocimiento de su efímera condición,  sucumbiendo a su vez a su propio pensamiento.  Si estas primeras criaturas hubiesen fijado su atención, en lugar de en su propia desnudez y vulnerabilidad, en los símbolos que dios había dispuesto en torno al árbol, la savia del conocimiento les habría hecho entender el prodigio verdadero del árbol de la creación.

La estrella de cinco puntas que aparece en la base del árbol, nos habla del perfecto equilibrio del ser con los elementos, en los que femenino y masculino se integran como un solo principio, lo mismo que el bien o el mal, lo material y lo inmaterial.

La armonía de los cuatro elementos se muestra también en las dos ranas situadas junto al mismo árbol, que en su transición de agua a tierra nos enseñan la mutación elemental, al igual que las setas, las cuales nacen en otoño, tras el fuego purificador del verano,  llevándonos a la recogida del fruto y  la cosecha sembrada.

Y es que el árbol de la vida es un árbol joven del que brotan todas las posibilidades: distintos cuerpos, masculinos y femeninos, jóvenes y ancianos, en permanente cambio, giran alrededor de él, enseñándonos el único y verdadero origen del universo:

 El pensamiento y la imaginación.

 

https://elbicnaranja.wordpress.com/2016/12/16/viernes-creativos-escribe-una-historia-2/comment-page-1/#comment-5640

Texto elaborado para el espacio Viernes Creativo (El Bic Naranja)

Teoría de las posibilidades

Anoche soñé que se me entregaba un folio en blanco para inventar de nuevo mi vida y diseñarla a mi gusto. Lo primero que pensé fue en fijar mi residencia en el sur, pero entonces me asaltó la idea de perder a nuestros amigos, y dispuse que nos acompañaran. Después, me entristeció alejarme tanto de la familia y decidí añadir su traslado. Entonces, visualicé la triste estampa que compondrían nuestras casas abandonadas y opté por incluirlas en el equipaje; al hacerlo, me asediaron todos los recuerdos que dejaba atrás, en las calles y paisajes que había recorrido durante años y, ante la necesidad de llevármelos, decidí despertar y usar el folio para escribir esta historia.

                                                          MVF © Todos los derechos reservados

Microrrelato incluido entre  los veinte finalistas en el VII Certamen de Microrrelatos Canyada d’Art 2016

Seleccionado y publicado en la antología del mismo nombre.

Fuera de control

La ayudé a cruzar la calle una tarde de invierno. Soplaba un viento helado que casi le arranca la bufanda. Me impresionó su debilidad, sus greñas blancas en terca rebeldía con su gorro de lana. Su mano casi esquelética empuñando con fuerza el bastón. Por un momento olvidé mi condición de autómata y la guie al otro lado de la acera.

–¿No tienes miedo de que te vean conmigo? –me preguntó, mirándome con sorpresa.

–¿Qué podrían hacerme?

–Reprogramarte, por ejemplo –fue su respuesta.

–¡Bah! –repuse con gesto de desprecio– Hace tiempo que no tengo memoria.

La miré mientras se perdía, encorvada, calle abajo. Increíble. Debería haberla denunciado por andar sola por las calles a su avanzada edad, más teniendo en cuenta que me habían nombrado inspectora urbana, pero… ¿Quién se acordaba?

El desacuerdo

animatedfire_small 

 

Me acuerdo. Me acuerdo de ver arder los troncos en la chimenea. Del intenso frío. De las palabras de mis padres. Del miedo. Miedo a no saber qué decidir, a no saber qué responder. El chisporroteo del fuego, los leños consumidos. Me acuerdo.

 

Microrrelato elaborado para la sección Viernes creativos (el bicnaranja)

Premisa: escribir sobre un  Me acuerdo (ejercicio literario usado y descrito por George Perec)

 

Enlace a la entrada:

https://elbicnaranja.wordpress.com/2016/12/02/viernes-creativo-escribe-una-historia-168/#comments

 

 

 

 

 

El ventrílocuo

Microrrelato  elaborado en el día contra el maltrato y la violencia de género

Basado en la imagen que propone Ana Vidal en sus Viernes Creativos (el bicnaranja)

 

weronika-gesicka

(Foto: weronika Gesicka)

EL VENTRÍLOCUO

Marco, el ventrílocuo, era todo un personaje en el barrio. Sus espectáculos de los viernes en el café Ginebra, eran los más esperados por la comunidad. Guapo, simpático, y con una más que cultivada elegancia, no había reto que no superase ni mujer que se propusiese conquistar que no cayese bajo su influjo. Ante mis recién cumplidos dieciocho años, Marco se erguía como un auténtico ídolo al que venerar; por lo que, cuando aquel frío viernes de finales de los noventa me invitó a tomar café en su casa después de compartir bromas y ocurrencias al termino de su actuación, no me lo pensé dos veces.

Su casa estaba decorada con muy buen gusto y en la sala, la chimenea estaba prendida. Yo me senté junto al fuego para calentar las manos y fue entonces cuando, pronunciando un nombre que no era el mío,  se acercó a mí con una extraña máscara murmurando disculpas por haberme desfigurado el rostro.

Enlace a la página:

https://elbicnaranja.wordpress.com/2016/11/25/viernes-creativo-escribe-una-historia-167/

Rodando

Foto: Matt Stuart

 

Al quedarse huérfano, Arturo vendió todas sus posesiones y se compró una bicicleta. No necesitaba más, apenas una pequeña mochila con lo imprescindible. El mundo es el hogar cuando no hay más raíces. Con una rueda de repuesto a la espalda partió, sin rumbo fijo ni objetivo alguno más que el darse una vuelta más allá de los límites del vecindario. Lola, su amiga de toda la vida y encargada ahora de recibir el correo y gestionar los papeles, le siguió con la mirada hasta que el trío de ruedas desapareció de su campo visual. Arturo Valle, era el nombre con el que lo conocía, aunque, en ese momento, ella le hubiese llamado Arturo Carretera.

 

Microrrelato basado en la imagen. Elaborado para la sección Viernes creativo de El bic naranja:

https://elbicnaranja.wordpress.com/2016/11/18/viernes-creativo-escribe-una-historia-166/

La decisión

 

En el fondo, un@ siempre finge deliberar mentalmente para tomar una decisión que, en realidad, ya ha tomado desde el primer momento.

(MVF)

 

Alicia se debatía en medio de una encrucijada. ¿Qué camino seguir? El gato había sido claro al decir: “Si no sabes adónde vas, entonces poco importa el camino que tomes” pero ella no estaba del todo conforme con esta afirmación. Cierto que no podría precisar todavía hacia dónde se dirigía, pero tenía muy claro adónde no quería ir. Ante ella se abrían dos caminos: uno amplio y despejado, llano y tan largo que no era posible percibir ningún horizonte; el otro, serpenteante y estrecho, parecía ascender a lo alto de una montaña. Alicia se estrujó la cabeza tratando de poner en marcha la tormenta de ideas que solía darle resultado cuando tenía que inventar algo, como las redacciones en las clases de la escuela. Mentalmente trató de ordenar la información de la que disponía:
El camino más amplio parecía cómodo, fácil, sin duda frecuentado por los muchos que con toda seguridad habrían optado por recorrerlo antes que ella. Seguro que eran una gran mayoría la que eligió el terreno despejado a la espera de llegar a buen puerto. El otro camino era estrecho, tortuoso, difícil, parecía ascender a lo alto de alguna cumbre, quizás una ermita, puede que un mirador, lo que no podía negarse es que las vistas tendrían que ser estupendas, lo suficiente como para compensar la subida. Recordó que la elección más difícil suele ser la más acertada en todos los cuentos que se precien y, por tanto, no le quedaba más opción que la de aventurarse en su recorrido y entonces, todo ese debate mental no había sido sino un falso recurso de su conciencia, por lo demás siempre tan previsible. Por si acaso, sacó su linterna y revisó las provisiones que le quedaban. La jornada prometía ser larga.

 

Relato basado en la imagen elaborado para la sección Viernes Creativo de El bic naranja (wordpress):

https://elbicnaranja.wordpress.com/2016/11/11/viernes-creativo-escribe-una-historia-165/

 

Ilustración: Oprisco.