Morriña galega

As bolboretas traían
verbas de sal nas súas ás,
que o abrirse nomeaban prados
camiños, cumios e mar.
Ata os paxaros que oía
piaban na lingua nai,
porque unha nai non se esquece.
Nin o berce. Nin o lar.

17-05-2020

Adicado a todos os galegos e galegas, de aquí e alá.

INquietudES

“¿Dices que nada se crea?
Alfarero, a tus cacharros,
con el barro de la tierra
haz una copa
para que beba tu hermano”

(Antonio Machado)

Si sabes bordar
borda aquello que te guste:
borda punto de cruz, punto liso,
punto festón…
Borda manteles, bolsos,
tapices,
en la ventana de tu casa,
en la sala,
en el balcón.
Si te gusta bailar
baila con ganas:
baila zumba, salsa, rock…
Baila en la cocina, en el pasillo,
en el salón.
Si leer te amplía horizontes
lee sin límites,
lee cuentos, novelas, libros
de divulgación…
Lee de noche o de día
en digital o en papel.
Si cocinar te motiva disfruta del arte
en cada creación,
Crea tartas, pizzas caseras,
sopa de migas,
roscón…
Si pintar te alumbra el alma,
pinta paisajes, abstractos,
arte rupestre, realismo,
conceptual…
Pinta con las manos,
pinta con brocha y pincel,
pinta en lienzos, en murales,
pinta sobre la pared.
Si te gusta montar puzzles,
pieza a pieza,
busca un sitio,
y encaja, busca, compón:
puzles pequeños,
medianos, grandes…
de cualquier nivel.
Si te gusta escribir escribe,
versos, prosa, diarios íntimos,
artículos de opinión…
Escribe sobre pantallas, hojas,
servilletas de papel,
escribe en paredes blancas,
escribe en cuaderno o en Word.
Si rezar consuela tu espíritu
reza en sánscrito, en latín,
en español…
Seas de la religión que seas,
medita, ora como sabes,
pon tu alma en cada oración.

Busca aquello que te llene,
que nutra tu hambre real:
hoy, ahora,
y no permitas
que tu esperanza se aleje
por estar en un lugar.

mvf

Mural de Blansky

El mejor regalo

El mejor regalo que recibí en mi vida

eres tú

¿Cómo entender mi vida sin la tuya?

Si soy ahora algo,

si fui rosa

floreciendo en tus brazos

Si besé la tierra de tus labios

y bebí la lluvia de tu sed

Si germiné

si acaso alguna vez me equivoqué

si alguna vez amé

si alguna vez lloré

si alguna vez sentí

si siento y lloro

si amo con la vida que me queda

es por ti.

 

(Día de San Jorge 23/04/2020)

La vida en el balcón

A veces una rama tiene que hacerse árbol,

encontrar el camino hasta llegar al suelo

reiniciar su sistema, anclarse en el sustrato

que estructure su forma y alimente su fuerza

y las cosas suceden a modo de milagro:

el árbol nace y crece igual que cualquier otro

aunque antes no lo fuese.

Pasa el día y las nubes mientras te quedas quieta,

asomada a la vida como un punto pequeño

-mujer en un balcón entre las muchas casas-

Y una adquiere de pronto conciencia de esa gota

que ensancha su camino absorbiendo moléculas

de otras gotas de agua,

advierte la humedad en sus dedos de musgo

mientras crece la hiedra debajo de las manos

sabe que es mediodía por esa quemadura

que a través de las nubes deja el sol en la espalda,

y las cosas adquieren otro brillo de pronto,

ensanchan sus contornos, realzan sus contrastes,

y descubres finísimos hilos que las recubren,

las ves desde otro ángulo

y ya no te recuerdas sin verlas como ahora

porque eres tú y no eres

la mujer que se asoma y la que está mirando.

La vida es un mensaje que discurre escondido

en la escarcha de un día de diciembre

en la taza de ese café con leche que has dejado enfriarse.

Y es por eso que una es reloj que resuena

contando los segundos, despidiéndose siempre:

momento tras momento.

Instante tras instante.

 

Poema publicado en la revista de Valencia Escribe en el número de  Marzo 2020

Revista Valencia Escribe

 

 

 

A contraluz

Otra noche despierto para verte. Tal como eres.
Como nunca fuiste.
Hay que amar mucho para poder verse
en esa desnudez que no mostramos,
en ese cuerpo a cuerpo que se duerme
sin dejarse ver. Apenas,
dejas un haz de luz que vas perdiendo,
que se alinea en forma de luciérnagas,
perlas que yo recojo sin decírtelo
para alumbrar tu sueño de durmiente.
No hay noches más cortas que esas noches
en que, cerca de ti, velo tu ausencia
ese vago partir, cual un ensayo extraño de la muerte.
Te amo tanto que he querido olvidarte
cerrar los ojos cuando estás durmiendo,
mirar hacia otra parte, convencerme
que siempre has sido el mismo
que amanece a mi lado sin verme.
Y, sin embargo, cuántas noches mirándote
dormir a contraluz me ha parecido verte
abrir los ojos, decirme: estoy aquí.
Aún no me olvides. Yo también estoy viéndote.

 

Poema elaborado para la web de Zenda libros bajo las bases del concurso #poemasdeamor

Recreación by Richard Tuschman de la obra de Edward Hooper “Windows seat”(pink bedroom)

 

 

 

 

 

 

Ahora

Porque el agua se escapa

debajo de nosotros

nos volvemos de espuma

para alzar nuestras olas

nuestras bocas abiertas

con los peces del día

con la sal y la sed de veranos

sin sombra

armados con la fuerza

de la pasión desnuda

sin dejarnos más nada

que los cuerpos sin ropa

labios llenos de carne

que despiertan al grito

de la sangre que clama

por las venas su aurora

cuando párpado e ingle

se rozan sin sentido

y desatan la fuerza

que erosiona la roca

cuando habita el deseo

los cuerpos fugitivos

y labra entre sus pliegues

una nueva memoria

que germina en los límites

de tu cuerpo y el mío

en un tiempo imposible

que el reloj no convoca

por debajo del agua, del dolor,

del abismo,

unimos nuestros cuerpos:

Nos amamos. Ahora.

 

Poema presentado al concurso de Zenda #poemasdeamor

Resultado de imagen de imágenes de olas
Fuente de la imagen: artelista.com

 

Rutinas

El ala de tu beso es un ala que suena

igual que esas viejas cometas

que llevan tiempo guardadas

y parecen crujir al desplegarse.

Me besas y me llevas

presa en tu boca hasta mediodía

como esas letras que se caen de los renglones

y aparecen raídas en los bolsillos

cual migas diminutas.

En la comisura de tus labios resbalo

hecha un hilo de sueño

que tu animas

despiertas, muerdes, buscas

para llenar los huecos de las horas

como pasta de chicle, nicotina,

caramelo de café con leche

que baila lentamente en tu lengua

día tras día.

El ala de tu beso es un ala quebrada

que atestigua el recuerdo de mi fuga.

 

Manuela Vicente Fernández ©

 

Poema publicado en la revista Valencia Escribe, en el Número de Enero 2018

Valencia Escribe

 

 

 

 

Algunas chicas malas

 

Fuente de la imagen: http://4.bp.blogspot.com

 

Algunas chicas malas no soñamos con príncipes.

Besamos ranas cada día en el café con leche,

tragamos algunos sapos de camino al trabajo,

escupimos en los pasillos palabras malsonantes.

Algunas chicas malas no bordamos manteles

desgarramos cortinas para que el sol penetre

de lleno en nuestras casas.

Algunas chicas malas apagamos teléfonos

cuando nos llaman en las tardes de viernes

mientras borramos la sonrisa impostada,

y arrojamos al wáter nuestros buenos modales.

Algunas chicas malas no cumplimos las normas,

rompemos todos los cánones,

estiramos las curvas, hablamos con voz ronca,

traicionamos  la simetría de nuestra imagen

combinando corpiños con botas de montaña

Algunas chicas malas escribimos malos poemas

enmarcando en el Arial letras que nos retratan

y gritan en silencio desde un tamaño doce

saltándose renglones:

 

doblemente espaciadas.

 

 

Poema elaborado para el concurso de Zenda libros 

#elclubdelospoetasvivos

Vigilia

Del umbral a la luz, por el camino

angosto de la sombra y de la duda,

donde nace el dolor

e inunda y vence

esta rutina tibia de los días,

del umbral a la luz, repito, digo,

amanece despacio, cual si fuese

la mañana ese parto dolorido

que abre en dos el mundo

y soy, al alba,

rumor de alas, pétalos caídos

de este sueño profundo en el que velo

confusa, a media voz,

ojos cerrados

que en el umbral se abren

hacia dentro.