Desquite

Mira, voy a coger todo este mundo de mentira,
con todos sus trapos, sus árboles talados,
sus vertederos de basura,
sus fiestas absurdas,
sus trenes de doble dirección,
su ropa sucia,
sus relojes Rolex
su bisutería de cobre,
sus cocodrilos escondidos,
sus bolsos de Armani,
su diagonal y su arcoiris ilusorio
su tío vivo de gira y sigue,
su pulpo en la feria,
su dolor de quirófano,
su tripa encogida,
todos los besos adolescentes
todas las traiciones
todas las mentiras,
la sopa de invierno,
la chimenea apagada
y encendida,
la puta bombilla que se funde,
el parasol de los domingos,
la copa de whisky,
los tachones de las libretas,
las juntas llenas de cal de los azulejos
del baño,
los residuos del fregadero,
los orines del inodoro,
la miel en tarros de cristal,
el edredón sin plumas,
las novelas no escritas
las escritas que duermen en los cajones,
las leídas,
las que nunca leerías,
las agendas,
las fotos de graduación,
los ordenadores descompuestos
y los compuestos,
los verbos imperfectos,
los condicionales,
la línea insegura del destiempo,
todo eso,
lo ataré fuerte en un pañuelo
-bien pequeño, por cierto, bien pequeño,
porque el mundo es pequeño, todavía-
le haré varios nudos:
uno por cada año,
uno por cada misa,
por cada sueño alegre,
por cada pesadilla,
Y lo llevaré al monte, lo dejaré en el medio,
al alcance de los petirrojos,
de los picos de las cigüeñas,
comedero de buitres.
Solo entonces,
alejados de todo,
entre la escoria de la nada,
nos sentiremos vivos.

MVF

INquietudES

“¿Dices que nada se crea?
Alfarero, a tus cacharros,
con el barro de la tierra
haz una copa
para que beba tu hermano”

(Antonio Machado)

Si sabes bordar
borda aquello que te guste:
borda punto de cruz, punto liso,
punto festón…
Borda manteles, bolsos,
tapices,
en la ventana de tu casa,
en la sala,
en el balcón.
Si te gusta bailar
baila con ganas:
baila zumba, salsa, rock…
Baila en la cocina, en el pasillo,
en el salón.
Si leer te amplía horizontes
lee sin límites,
lee cuentos, novelas, libros
de divulgación…
Lee de noche o de día
en digital o en papel.
Si cocinar te motiva disfruta del arte
en cada creación,
Crea tartas, pizzas caseras,
sopa de migas,
roscón…
Si pintar te alumbra el alma,
pinta paisajes, abstractos,
arte rupestre, realismo,
conceptual…
Pinta con las manos,
pinta con brocha y pincel,
pinta en lienzos, en murales,
pinta sobre la pared.
Si te gusta montar puzzles,
pieza a pieza,
busca un sitio,
y encaja, busca, compón:
puzles pequeños,
medianos, grandes…
de cualquier nivel.
Si te gusta escribir escribe,
versos, prosa, diarios íntimos,
artículos de opinión…
Escribe sobre pantallas, hojas,
servilletas de papel,
escribe en paredes blancas,
escribe en cuaderno o en Word.
Si rezar consuela tu espíritu
reza en sánscrito, en latín,
en español…
Seas de la religión que seas,
medita, ora como sabes,
pon tu alma en cada oración.

Busca aquello que te llene,
que nutra tu hambre real:
hoy, ahora,
y no permitas
que tu esperanza se aleje
por estar en un lugar.

mvf

Mural de Blansky

El mejor regalo

El mejor regalo que recibí en mi vida

eres tú

¿Cómo entender mi vida sin la tuya?

Si soy ahora algo,

si fui rosa

floreciendo en tus brazos

Si besé la tierra de tus labios

y bebí la lluvia de tu sed

Si germiné

si acaso alguna vez me equivoqué

si alguna vez amé

si alguna vez lloré

si alguna vez sentí

si siento y lloro

si amo con la vida que me queda

es por ti.

 

(Día de San Jorge 23/04/2020)

La vida en el balcón

A veces una rama tiene que hacerse árbol,

encontrar el camino hasta llegar al suelo

reiniciar su sistema, anclarse en el sustrato

que estructure su forma y alimente su fuerza

y las cosas suceden a modo de milagro:

el árbol nace y crece igual que cualquier otro

aunque antes no lo fuese.

Pasa el día y las nubes mientras te quedas quieta,

asomada a la vida como un punto pequeño

-mujer en un balcón entre las muchas casas-

Y una adquiere de pronto conciencia de esa gota

que ensancha su camino absorbiendo moléculas

de otras gotas de agua,

advierte la humedad en sus dedos de musgo

mientras crece la hiedra debajo de las manos

sabe que es mediodía por esa quemadura

que a través de las nubes deja el sol en la espalda,

y las cosas adquieren otro brillo de pronto,

ensanchan sus contornos, realzan sus contrastes,

y descubres finísimos hilos que las recubren,

las ves desde otro ángulo

y ya no te recuerdas sin verlas como ahora

porque eres tú y no eres

la mujer que se asoma y la que está mirando.

La vida es un mensaje que discurre escondido

en la escarcha de un día de diciembre

en la taza de ese café con leche que has dejado enfriarse.

Y es por eso que una es reloj que resuena

contando los segundos, despidiéndose siempre:

momento tras momento.

Instante tras instante.

 

Poema publicado en la revista de Valencia Escribe en el número de  Marzo 2020

Revista Valencia Escribe

 

 

 

A contraluz

Otra noche despierto para verte. Tal como eres.
Como nunca fuiste.
Hay que amar mucho para poder verse
en esa desnudez que no mostramos,
en ese cuerpo a cuerpo que se duerme
sin dejarse ver. Apenas,
dejas un haz de luz que vas perdiendo,
que se alinea en forma de luciérnagas,
perlas que yo recojo sin decírtelo
para alumbrar tu sueño de durmiente.
No hay noches más cortas que esas noches
en que, cerca de ti, velo tu ausencia
ese vago partir, cual un ensayo extraño de la muerte.
Te amo tanto que he querido olvidarte
cerrar los ojos cuando estás durmiendo,
mirar hacia otra parte, convencerme
que siempre has sido el mismo
que amanece a mi lado sin verme.
Y, sin embargo, cuántas noches mirándote
dormir a contraluz me ha parecido verte
abrir los ojos, decirme: estoy aquí.
Aún no me olvides. Yo también estoy viéndote.

 

Poema elaborado para la web de Zenda libros bajo las bases del concurso #poemasdeamor

Recreación by Richard Tuschman de la obra de Edward Hooper “Windows seat”(pink bedroom)

 

 

 

 

 

 

Ahora

Porque el agua se escapa

debajo de nosotros

nos volvemos de espuma

para alzar nuestras olas

nuestras bocas abiertas

con los peces del día

con la sal y la sed de veranos

sin sombra

armados con la fuerza

de la pasión desnuda

sin dejarnos más nada

que los cuerpos sin ropa

labios llenos de carne

que despiertan al grito

de la sangre que clama

por las venas su aurora

cuando párpado e ingle

se rozan sin sentido

y desatan la fuerza

que erosiona la roca

cuando habita el deseo

los cuerpos fugitivos

y labra entre sus pliegues

una nueva memoria

que germina en los límites

de tu cuerpo y el mío

en un tiempo imposible

que el reloj no convoca

por debajo del agua, del dolor,

del abismo,

unimos nuestros cuerpos:

Nos amamos. Ahora.

 

Poema presentado al concurso de Zenda #poemasdeamor

Resultado de imagen de imágenes de olas
Fuente de la imagen: artelista.com

 

Cuerpos I

Un cuerpo es un cristal que vive mientras cae.

Un cristalino espejo de otro que está mirándose

caer despacio, viéndose,

contra el suelo estrellarse.

Mientras cae refleja mundos que ya no están,

Reflejos de otros cuerpos rotos que ya han caído.

Mientras vive se rompe, inevitablemente,

sobre el tiempo vivido.

Canción para mecer al viento

Más allá de las tardes de ceniza

dicen que hay un corazón que late

vivo todavía.

Tú me miras con tus ojos muertos

que no creen en nada

que no sean tus manos vacías

y dices que es el viento el que late

y el que empuja.

Pero yo he sentido el aliento de esas tardes

lentas y plomizas

que incineran sueños y deshacen

promesas en su orilla,

y aún en esas tardes cenicientas,

oía

un corazón que me decía: adelante,

insiste, no te rindas.

Canción de olvido

Quise un momento que no fue.

¿Quién me mandó

rizar hojas al viento?

Tararear tu nombre

en el oído

de un viento traicionero.

Será porque me gusta

complicarlo todo,

tirar de los momentos

hasta el límite

de tus labios mentirosos.

Sabes que es cierto.

Que me quisiste tuya

y me perdiste,

precisamente

por eso.