Todo el tiempo

Pienso en ti y pensarte, al igual que sentirte, es todo el tiempo.

Como si pensamiento y sentimiento fuesen

un coexistir igual que el sol y el aire,

el ruido y el silencio.

Una aprende a morirse en cada parte

que le arranca la vida sin indultos,

igual que aprende a renacer no siendo

ese único fragmento de sí misma

que sellando su grieta forma un cuerpo

surgido de otros seres como surge

del árbol roto y seco un árbol nuevo.

Estoy hecha de ti y de mis orígenes,

por mi sangre elegida y heredada

corre libre el caballo del tiempo

del que cabalgas tú y aquellas almas

que me han hecho llegar a escribir esto.

Una aprende a llevarse, a conducirse,

a completarse en su memoria

alzando su pie sobre el recuerdo.

Olor a ti

Rumor de pasos,

en la mañana gotas de agua

sobre el jardín.

Llueve despacio

tu voz ausente llena de ecos

llega hasta mí.

Miro mis manos y veo las tuyas

desde algún sueño que no viví.

Quizá soñemos que somos algo:

pedazos rotos de algún violín

que tañe un orbe que muda en cuerdas

nuestras arterias cuando el serrín

de nuestro cuerpo reseco y triste

derrama en versos nuestro sentir.

Leí algún día que la tristeza

puede ser bella como es un blues

desde la herida surgen las notas

que, desgarrándose, llevan a ti.

Hoy te celebro porque otro día

de hace mil lluvias llegaste aquí:

perdido y niño, tu piel olía

amarga y dulce,

floral y ácida, como el jazmín.

Hoy abro el frasco que guarda risas,

rosas y tierra de tu jardín.

Yo lo abro ahora, como dijimos,

para sentirte volar al fin:

libre, infinito, sobre la matrix

que gira y gira mientras tu risa

tal como era, perfecta y clara,

llega hasta mí.

01/09/2021

Quiero escribirte versos eternos en tu oído

Quiero escribirte versos que suavicen tus noches,

esos versos balsámicos que te abriguen del frío,

que te recuerden siempre que yo estoy a tu lado,

que es imposible irse cuando ambos somos uno.

Quiero escribirte versos que alimenten tu cuerpo,

las estrofas serenas que den vida a tu espíritu,

aliento de alhelíes que se abren al viento,

siseo de alas blancas, elevándose a un ritmo.

Quiero escribir tu nombre en cada planta nueva,

cada arroyo que nace, cada trino de pájaro

que resuena elevando la leve

consciencia de este valle, largo tiempo dormido.

Quiero escribir los versos que eclosionen el vientre

y hagan nacer de nuevo un inocente mundo,

donde tus ojos son mar y faro del barco que navega mis aguas

dando rumbo a la vida.

 

 

 

 

Mitades

A veces una vida
es la hoja de un árbol.
Menos que el haz de luz
que se cuela a la tarde
por entre las persianas,
el eco de ese grito
que se prendió en tus manos,
como aquel beso dulce
una tarde de música
que, a poco que te esfuerces,
sientes sobre los labios,
porque una vida nunca
es una sola vida
ni una hoja es jamás
el conjunto de un árbol
¿Quién no es raíz del suelo
que sujeta su cuerpo?
¿Quién se basta en la noche
sin alargar la mano?
A veces una vida cabe
en un solo gesto:
un trozo de una nube,
un suspiro profundo,
un grifo que se cierra,
un dolor insondable.

mvf

Morriña galega

As bolboretas traían
verbas de sal nas súas ás,
que o abrirse nomeaban prados
camiños, cumios e mar.
Ata os paxaros que oía
piaban na lingua nai,
porque unha nai non se esquece.
Nin o berce. Nin o lar.

17-05-2020

Adicado a todos os galegos e galegas, de aquí e alá.

Alén da noite

Alén da noite

No alento das feras late o mundo,
palpebras abertas que esquecen
que algunha vez o vento foi suave
brisa acunando a esperanza dos dormentes.
No alento da bestia bufa a noite
na procura dos sonos baixo chave,
bate nas portas, repenica nos cristais,
treme nos beizos que o bicar se abren.
Pero diante do medo un neno brinca,
salta os chanzos do tempo, xoga, amosa
no sorriso dentiños de leite
que espantan gárgolas e bestas derrotan.

Más allá de la noche

En el aliento de las fieras late el mundo,
párpados abiertos que olvidan
que alguna vez el viento fue suave
brisa meciendo la esperanza a los durmientes.
En el aliento de la bestia gime la noche
en búsqueda de sueños bajo llave,
llama a las puertas, repica en los cristales,
tiembla en los labios que al besar se abren.
Pero por delante del miedo un niño avanza
saltando los peldaños del tiempo,
juega y muestra
en su sonrisa tiernos dientes de leche
que espantan gárgolas y derrotan bestias.

MVF©

INquietudES

«¿Dices que nada se crea?
Alfarero, a tus cacharros,
con el barro de la tierra
haz una copa
para que beba tu hermano»

(Antonio Machado)

Si sabes bordar
borda aquello que te guste:
borda punto de cruz, punto liso,
punto festón…
Borda manteles, bolsos,
tapices,
en la ventana de tu casa,
en la sala,
en el balcón.
Si te gusta bailar
baila con ganas:
baila zumba, salsa, rock…
Baila en la cocina, en el pasillo,
en el salón.
Si leer te amplía horizontes
lee sin límites,
lee cuentos, novelas, libros
de divulgación…
Lee de noche o de día
en digital o en papel.
Si cocinar te motiva disfruta del arte
en cada creación,
Crea tartas, pizzas caseras,
sopa de migas,
roscón…
Si pintar te alumbra el alma,
pinta paisajes, abstractos,
arte rupestre, realismo,
conceptual…
Pinta con las manos,
pinta con brocha y pincel,
pinta en lienzos, en murales,
pinta sobre la pared.
Si te gusta montar puzzles,
pieza a pieza,
busca un sitio,
y encaja, busca, compón:
puzles pequeños,
medianos, grandes…
de cualquier nivel.
Si te gusta escribir escribe,
versos, prosa, diarios íntimos,
artículos de opinión…
Escribe sobre pantallas, hojas,
servilletas de papel,
escribe en paredes blancas,
escribe en cuaderno o en Word.
Si rezar consuela tu espíritu
reza en sánscrito, en latín,
en español…
Seas de la religión que seas,
medita, ora como sabes,
pon tu alma en cada oración.

Busca aquello que te llene,
que nutra tu hambre real:
hoy, ahora,
y no permitas
que tu esperanza se aleje
por estar en un lugar.

mvf

Mural de Blansky

El mejor regalo

El mejor regalo que recibí en mi vida

eres tú

¿Cómo entender mi vida sin la tuya?

Si soy ahora algo,

si fui rosa

floreciendo en tus brazos

Si besé la tierra de tus labios

y bebí la lluvia de tu sed

Si germiné

si acaso alguna vez me equivoqué

si alguna vez amé

si alguna vez lloré

si alguna vez sentí

si siento y lloro

si amo con la vida que me queda

es por ti.

 

(Día de San Jorge 23/04/2020)

La vida en el balcón

A veces una rama tiene que hacerse árbol,

encontrar el camino hasta llegar al suelo

reiniciar su sistema, anclarse en el sustrato

que estructure su forma y alimente su fuerza

y las cosas suceden a modo de milagro:

el árbol nace y crece igual que cualquier otro

aunque antes no lo fuese.

Pasa el día y las nubes mientras te quedas quieta,

asomada a la vida como un punto pequeño

-mujer en un balcón entre las muchas casas-

Y una adquiere de pronto conciencia de esa gota

que ensancha su camino absorbiendo moléculas

de otras gotas de agua,

advierte la humedad en sus dedos de musgo

mientras crece la hiedra debajo de las manos

sabe que es mediodía por esa quemadura

que a través de las nubes deja el sol en la espalda,

y las cosas adquieren otro brillo de pronto,

ensanchan sus contornos, realzan sus contrastes,

y descubres finísimos hilos que las recubren,

las ves desde otro ángulo

y ya no te recuerdas sin verlas como ahora

porque eres tú y no eres

la mujer que se asoma y la que está mirando.

La vida es un mensaje que discurre escondido

en la escarcha de un día de diciembre

en la taza de ese café con leche que has dejado enfriarse.

Y es por eso que una es reloj que resuena

contando los segundos, despidiéndose siempre:

momento tras momento.

Instante tras instante.

 

Poema publicado en la revista de Valencia Escribe en el número de  Marzo 2020

Revista Valencia Escribe