Incandescencias

 

Resultado de imagen de chimeneas rurales echando humo
Fuente de la imagen: bogajo-en-salamanca.blogspot.com

En mi casa el arte respiraba fuego. Fuego que incendiaba las casas de los vecinos desde lejos. Nunca entendí el humo que extendían mis poemas, la rabia abrasadora que destilaban las acuarelas de mi hermana, o el volcán que emergía de las esculturas de bronce de mamá, despertando lenguas de lava que no cesaban de escupir sobre nosotros. “Familia de locos” era el nombre que daban, de forma unánime cada vez que en alguna reunión común salía a relucir alguna de nuestras aficiones. Papá callaba, agachando la cabeza delante de la gente como si pidiese perdón, y al llegar a casa, desataba un huracán que le salía del pecho y arrasaba con todo lo que encontraba. Durante días fingíamos vivir como seres civilizados y manteníamos apagada la chimenea pero, en cuánto el aliento del frío se acercaba a cualquiera de nosotras, todas las letras, colores y figuras, que habitaban en silencio en nuestros corazones, volvían a provocar incendios.

 

Micro elaborado para la web ENTC (Esta noche te cuento) bajo el tema: artistas.

http://estanochetecuento.com/incandescencias-manoli-vf/

Anuncios

Viaje sin parada

 

 

Resultado de imagen de imágenes de mansiones en ruinas
Foto: voyageaddicted.file(wordpress.com)/2014/01/casa-abandonada-en-mechuque_jose-ferri.jpg

 

Hoy he viajado en el tren de la memoria. Los abetos que rodean el sendero lucían llenos de luces y cintas de navidad. Las águilas que custodian la inmensa cancela estaban engalanadas con coronas de acebo. Desde la entrada, bajo el contraste de sombras del atardecer, pude ver que las luces de la casa comenzaban a encenderse. Tu habitación, con las cortinas de encaje y la lámpara de perlas tenía la luz prendida. Te imaginé, con tu carita de niña enmarcada por el negro azabache de tu pelo, tus ojos azules como el cielo a mediodía. Por un momento, el tren se detuvo y estuve a punto de bajar. Pero la memoria no es lineal y se desplaza, caprichosa, de uno a otro lugar, conjuga tiempos jugando con nuestro corazón y, mirando de nuevo por las ventanas del tren, pude ver el sendero abandonado, los abetos fundidos con la vegetación, las águilas llenas de madreselva, la cancela cubierta con la herrumbre del olvido, la casa en ruinas y tus ojos, cerrados para siempre en el camino.

Texto elaborado para ENTC (Esta noche te cuento) bajo el lema: Viajes y viajeros.

http://estanochetecuento.com/viaje-sin-parada-manoli-vf/

Calle Santa Lucía

La calle Santa Lucía, en el pueblo de Santa Esperanza, es una calle de héroes. No hay más que pasar puerta a puerta y detenerse un rato en el umbral. Empezando por la parte de abajo, lindando con el cementerio, está la casa de doña Palmira que, con las manos llenas  de harina, intenta sujetar a doña Visi para que no se escape y se meta, junto a los panes, en la furgoneta de su yerno. La vivienda continua es la casa de don Gilberto que, junto con la paga, cuenta las monedas que gana ayudando al padre Lucas, a ver si le alcanza para pagar  los estudios de su hijo en el internado. Le sigue la casa de doña Adelaida que persiste en sus trece de tejer gorros y bufandas para aquel hijo que resbaló y perdió la vida inhalando nieve. En la cima del pueblo está la casa de Juanillo, ciego de nacimiento, cuya madre sigue rezando a santa Lucía solo  para pedirle que deje a su hijo seguir viendo el mundo que imagina: un mundo  en el que todos sus vecinos y ellos son héroes tan maravillosos que amanecen cada día.

 

Imagen sacada de la red.

Texto elaborado para el espacio ENTC bajo el tema: Héroes.

http://estanochetecuento.com/heroes-de-carne-y-hueso/

 

 

Antagonistas

Los gatos de Asunción eran los gatos callejeros, los abandonados, los sin dueño. Ellos solos se dirigían hacia el improvisado hogar adoptivo que la buena de Asun les procuraba: la antigua casa paterna, con sus musgosas escaleras y su jardín cubierto de setos y arbustos descuidados, tenía siempre las puertas abiertas para uno más. Cuando llegó aquel gato malherido, al que le faltaba un ojo y varios platos de comida, los otros gatos lo rechazaron. Asunción se extrañó; nunca en toda la historia de su asilo gatuno había visto una actitud igual. Sorprendida,  se acercó al gatito marginado para prodigarle atenciones. Fue entonces cuando entendió el motivo del rechazo. El gatito no venía solo, lo seguía, intentando esconderse entre las matas sin conseguirlo, un perrito igual de escuálido que, con el único ojo que le quedaba, los espiaba como un radar moviendo la cabeza desconfiado.

Microrrelato elaborado para el espacio ENTC bajo el tema: Perros y/o gatos

http://estanochetecuento.com/antagonistas-manoli-vf/

La mujer invisible

 9-300x300
  imagen publicada en la red ENTC bajo el lema: La mujer rural

 

Cuando Juan llegó a casa le extrañó el profundo silencio. Buscó a Dolores por todas partes, llamándola a gritos. «¿Dónde se habrá metido, la loca esa?» bramó en voz alta.  «¡Sabe que quiero comer a las dos!». Se dirigió a la cocina y le sorprendió no ver sobre los fogones nada dispuesto. «¿Y qué como yo ahora? ¡Se habrá dormido entre las lechugas y los pimientos!».

Bajó las escaleras y se dirigió a la huerta «¡No sea que le haya pasado algo y ya tenemos el día arreglado!» farfullaba. Pero en la huerta no había ni rastro de Lola. Furibundo, regresó a la hacienda dispuesto a comer lo que encontrara, chorizos o queso, que siempre había. Cuando entró de nuevo en la cocina le llamó la atención un sobre que estaba sobre el mesado y en el que no había reparado antes.

«Querido Juan:

He decidido marcharme, ahora que ya no me necesitas. He cumplido como madre criando a nuestros hijos, y como hija cuidando de tus padres y de los míos, como esposa estoy harta, puesto que siempre he sido invisible salvo para atender tus necesidades. Por una vez voy a darte la razón desapareciendo».

Relato publicado en  Octubre 2016 en la web literaria ENTC Bajo el lema: La mujer rural.

   http://estanochetecuento.com/la-mujer-invisible-manoli-vf/comment-page-1/#comment-175355