El día dos de cada mes

El día dos de cada mes, Asunción Buenaventura salía del cuadro, se sentaba con Don José al calor de la vieja estufa, y fumaban puros “Don José Correa” hasta que se les nublaban los ojos del humo y el cuerpo les pedía juerga. Entonces, como en un ritual acordado de antemano, Asunción se iba despojando de la ropa y Don José saboreaba cada trozo de carne que iba dejando al descubierto. Nunca se preguntaron por qué se juntaban siempre en día dos ni querían saberlo. El resto de los días, Don José se conformaba con aparecer de perfil en cada uno de los puros, y Asunción con decorar la pared de la vieja fábrica.

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Microrrelato seleccionado por la editorial Ojos Verdes Ediciones para integrar el volumen de Microrrelatos de Realismo Mágico EL Legado de Gabo, en homenaje al escritor Gabriel García Márquez.
Publicado en la revista Valencia Escribe (01/05/2017) https://www.yumpu.com/es/document/fullscreen/58321161/ve-33-mayo/26
(Imagen de origen: lysia.l.y.pic.centerblog.net/o/9d575f9a.jpg)

Ser tú

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Tú que me lees, no sabes, lo que yo daría por traspasar el papel de este libro y convertirme en protagonista de tu vida. Siquiera un momento ser de carne y hueso; aunque la carne pese y los huesos duelan. Salir al balcón de tu casa y respirar el aire de tu jardín, adormecerme en el sofá cómo tú, cuando escuchas música. Enfadarme una y otra vez con tu compañero de piso. Salir a la calle, aunque me caiga y tenga que levantarme una y otra vez, aunque el tiempo me desgaste y un día quede de mí sólo un nombre y un par de fechas. Saber que he vivido. Salir de estas líneas en las que duermo todos los días, siempre dentro de la misma historia. Poder sacudirme el pelo de la cara, sentir el calor del sol, oír el ruido de la lluvia golpeando tus ventanas. Vivir tu vida y, si me cansase, escribir inventando otra.

Micro publicado en la red Falsaria, en la revista digital Valencia Escribe, y presentado al concurso de Zenda Historias de libros.

Soñando a salvo

Una vez leí que el caos es una ley natural y el orden un sueño del ser humano, que necesita seguridad hasta en el movimiento y el cambio. Pues qué puede ser más seguro que un sueño,  pensé, que esa diminuta burbuja que crece y crece hasta llenar todo nuestro espacio. Un lugar seguro pueden ser unos brazos abiertos que nos esperan, el regazo de una montaña cuando estás cansado y te sientas en uno de sus huecos, pero también las páginas de un libro, que rompen el muro del silencio y te hablan al oído de mundos que nunca hubieras imaginado. Un lugar seguro es la historia en la que encuentras un reflejo de ti sin esperarlo. Sabes que nunca antes la oscuridad fue tan mansa, la luz iluminó tantos colores. Y olvidas ya quién fuiste, dónde ibas, porque llegas a casa. Todo lo que después ocurra, todo lo que destruya el viento, puede ser soportado, mientras el árbol de los sueños se sostenga para seguir soñando.

 

Microhistoria para el concurso de Zenda Historias de libros

Libro al que hago referencia: En lugar seguro (Wallace Stegner)

Cita: El caos es la ley de la naturaleza, el orden es el sueño del hombre (Henry Brooks Adams)

El cielo abrasador

Perdidos en sus respectivos mundos –-espejos de los nuestros―  girando en la espiral viciosa del ataque y la retirada, Port y Kit hicieron el equipaje que les llevaría de vuelta a sus profundos miedos, más allá del espejismo y la dureza del desierto del Sahara. Allí, donde el que escribe olvida el libro y emprende su propio viaje para irse, por momentos con uno, antes de encontrarse en el otro, fue donde acerté a vernos. Siendo Paul, creé a Port a través de las quejas de Jane, e intenté hacer lo mismo con Kit, pero ella, al igual que mi compañera, viajaba sola, bajo la implacable mirada del cielo, en el que un sol de fuego como ninguno, alumbraba sus pasos de barro.

Microhistoria para el concurso de Zenda Historias de libros

#historiasdelibros

Libro en el que se basa el texto: El cielo protector (Paul Bowles)

 

Humedades

El año en que me enamoré de él llovió tanto que, de ahogarme entre mis lágrimas de noche y cambiar mis pies mojados durante el día, asomaron nenúfares por todas partes: abriéndose entre las baldosas de casa, reventando los desagües del baño, invadiendo el agua sucia de la bañera y la funda de mi almohada. Al final de aquel torrencial año, justo cuando él anunció su boda con una chica que parecía la doble de Melissa Gilbert y comenzó a edificar su casa en la pradera, me di de bruces en la biblioteca con un libro El año del diluvio, de Eduardo Mendoza, y supe que era una señal. Llorosa y desesperada, forré dos ejemplares con los últimos nenúfares recién abiertos, y se los entregué de regalo de bodas, para que la pena que me habían causado regresase con ellos y nunca les faltase el agua.

Para el concurso de Zenda Historias de libros:

#historiasdelibros

Libro citado en el texto: El año del diluvio (Eduardo Mendoza)

Alquimia

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Cuando comenzaba a escribir daba igual lo que vertiese. Penas descarnadas florecían cual hortensias silvestres sobre el teclado, cuchillos hambrientos de sangre se transformaban en metáforas universales y hasta los pedazos de noche, esos que nadie quiere, de triste miseria y desgarro de bilis, que caen por el agujero del tiempo, fructificaban en girasoles de letras, conformando un cuadro de palabras. Solo ella se daba cuenta de que la belleza que vomitaba en sus textos era directamente proporcional a la ponzoña que tragaba, de que su hambrienta pluma se nutría, al igual que Dorian Grey en el libro de  Wilde, de la vida en su forma más primitiva: sangre transmutada en tinta, fuego apagado con lágrimas.

 

Historia elaborada para el concurso de Zenda Historias de libros:  #historiasdelibros

Libro citado en el texto: El retrato de Dorian Grey (Oscar Wilde)

Suave es la noche cuando no regresas

Recuerdo tu mirada la primera vez que nos vimos. Tus ojos verdes invitándome a perderme dentro de ellos. No olvido las tardes, abiertas de par en par para nosotros, como las hojas de un libro aún por escribir. La boda, contigo vestido de príncipe con levita, y yo de blanco inmaculado como la mejor de las novias. Después… los golpes desdibujan mi memoria, van y vienen las noches de pasillos sanitarios, los  puños llenos de sangre. Los ojos rotos, el recuerdo herido, y tú, cada vez más pequeño cuánto más grandes son tus manos. Suave es la noche, era el libro de cabecera de mi cama. Suave, como los rostros de nuestros hijos, como las sábanas de la noche de bodas, como tu voz pidiéndome perdón de rodillas. Suave es la noche, amor, suave, aunque a golpes de yunque te recuerde. Hoy has salido temprano y me he quedado un tiempo mirándote. Tu espalda recortada contra el día que amanece tan blanco. El coche no tiene frenos y no lo sabes. Suave es la noche cuando no regresas. Sé que hoy cerraré los ojos tranquila, aunque me despierte el sonido del teléfono. Conmigo quedará el que un día fuiste, el de los ojos verdes. El otro, el que ahora veo arrancar el coche, dormirá para siempre con los ojos abiertos.

Historia elaborada para el concurso de Zenda #historias de libros: #historiasdelibros

Libro citado: Suave es la noche (Scott Fitzgerald)

Nubes de domingo o Pretty woman 2

Odiaba los viernes. ¿Espíritu de contradicción? Para la inmensa mayoría el viernes era uno de los mejores días de la semana. Para ella significaba entrar en una puerta giratoria y chocar con todos al salir. Así era su vida, siempre en contra dirección, como correr en sentido inverso al salir de una fábrica.Y es que tenerlo todo a veces significa tener nada, si ese todo no tiene nada que ver contigo. Debajo de su cara bonita bullía la rabia de tener que consentir siempre, de aceptar lo que le convenía cuando bien sabía que pagaba un precio muy alto por vivir en las nubes, sin tocar el barro, sin manchar su piel de realidad.

Odiaba los viernes, porque sabía que él estaría puntualmente esperándola, para hacerle revivir la misma película, una y otra vez. Con su invitación para el teatro y la cena reservada en el mejor restaurante. Sabía que después de la cena irían a bailar y la velada culminaría en la mejor suite, entre copas de champán y pétalos de rosa. Se sentía sola y terriblemente culpable de no agradecer ninguna de estas cosas. De esperar con ansia el domingo para despedirle en la estación y vagar, al fin libre por las calles, como la trotamundos que era, reinventando otra vez Pretty Woman.

 

 Autoras del texto:

Primer párrafo: Vivian (Cas Cass) http://bibilaurugualla.blogspot.com.uy/  

Segundo párrafo: Manoli VF http://www.lascosasqueescribo.wordpress.com

 

Nota: Casualmente, acabo de leer que el guion de Pretty woman se reescribió más de seis veces  y que en las primeras versiones el final era bastante diferente a ese final feliz que resultó ser un éxito taquillero.

 

 

El árbol de la vida

Microrrelato basado en la imagen /Ilustración: Mario Sánchez Nevado, Aegis-Strife.net

 

Cuenta la historia sagrada que, en el principio de los tiempos, cuando dios creó al primer hombre y a la primera mujer, dispuso para ellos un fabuloso Edén, con toda suerte de manjares y árboles frutales entre los cuales creó dios al árbol prohibido. El árbol de la sabiduría, por cuyas hojas circulaba la savia del bien y del mal, la misma que daba origen al conocimiento. Tras crearlo, dios tuvo a bien probar la fidelidad de sus criaturas y, para ello, colocó a este árbol en medio de todos los otros, señalándolo oportunamente con los símbolos que lo delataban, ordenando a la primera pareja de humanos que jamás comiesen del fruto que de él brotase so pena de perder su condición inmortal y ser desterrados por siempre del paraíso. De todos es conocido que, puesto que dios había creado a los dos seres a su imagen y semejanza, ambas creaciones respondieron a la duda que había nacido en el pensamiento del creador. Comieron del fruto del árbol prohibido y, al comerlo, tuvieron conocimiento de su efímera condición,  sucumbiendo a su vez a su propio pensamiento.  Si estas primeras criaturas hubiesen fijado su atención, en lugar de en su propia desnudez y vulnerabilidad, en los símbolos que dios había dispuesto en torno al árbol, la savia del conocimiento les habría hecho entender el prodigio verdadero del árbol de la creación.

La estrella de cinco puntas que aparece en la base del árbol, nos habla del perfecto equilibrio del ser con los elementos, en los que femenino y masculino se integran como un solo principio, lo mismo que el bien o el mal, lo material y lo inmaterial.

La armonía de los cuatro elementos se muestra también en las dos ranas situadas junto al mismo árbol, que en su transición de agua a tierra nos enseñan la mutación elemental, al igual que las setas, las cuales nacen en otoño, tras el fuego purificador del verano,  llevándonos a la recogida del fruto y  la cosecha sembrada.

Y es que el árbol de la vida es un árbol joven del que brotan todas las posibilidades: distintos cuerpos, masculinos y femeninos, jóvenes y ancianos, en permanente cambio, giran alrededor de él, enseñándonos el único y verdadero origen del universo:

 El pensamiento y la imaginación.

 

https://elbicnaranja.wordpress.com/2016/12/16/viernes-creativos-escribe-una-historia-2/comment-page-1/#comment-5640

Texto elaborado para el espacio Viernes Creativo (El Bic Naranja)

Teoría de las posibilidades

Anoche soñé que se me entregaba un folio en blanco para inventar de nuevo mi vida y diseñarla a mi gusto. Lo primero que pensé fue en fijar mi residencia en el sur, pero entonces me asaltó la idea de perder a nuestros amigos, e inventé que estos nos acompañaran. Después, me entristeció alejarme tanto de la familia y añadí también su traslado. Entonces, visualicé la triste estampa que compondrían nuestras casas abandonadas y decidí incluirlas en el equipaje; al hacerlo, me asediaron todos los recuerdos que dejaba atrás, en las calles y paisajes que había recorrido durante años y, ante la duda de llevármelos, decidí despertarme y usar el folio para escribir esta historia.

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Microrrelato incluido entre  los veinte finalistas en el VII Certamen de Microrrelatos Canyada d’Art 2016

Seleccionado y publicado en la antología del mismo nombre.